Durante tres días, los familiares que esperan novedades del avión desaparecido de Malaysia Airlines han soportado una montaña rusa de emociones crueles. Primero vino el choque de la noticia, y luego, con cada novedad que ha surgido, han vacilado entre la esperanza y la desesperación. Pero el lunes, la emoción predominante era la ira.
Más misterio: teléfonos de los pasajeros del avión desaparecido siguen sonando
Muchos familiares dijeron que intentaron hablar y que tienen tono; además muchas de las cuentas de sus redes sociales siguen activas