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La marcha para recordar a Álvaro Froste, el adolescente asesinado el domingo pasado en las inmediaciones del Montevideo Shopping, estaba convocada para pasadas las 15:30 horas. Sin embargo, sobre las 17 horas sólo unas 10 personas se habían congregado en el lugar. Sí había una fuerte presencia policial y muchos periodistas.

El clima no cambió a lo largo de toda la tarde, en la que incluso fue evidente que el movimiento fue menor. "Hay menos chicos incluso que todos los domingos. No entiendo que vengan todos los domingos a pavear acá y que justo hoy nadie se haya querido acercar", comentó uno de los organizadores de la marcha. Según afirmaron, se volverá a hacer una convocatoria para el próximo domingo, por si la tormenta eléctrica que se registró en la mañana amedrentó a quienes iban a asistir. De todas formas, no ocultaron su desazón por la falta de respuesta.

En las inmediaciones del centro comercial se registró una importante presencia policial que no llegó a desplegarse, ya que en ningún momento se registró grueso de público. De hecho, en la esquina -en la que incluso el carrito de hamburguesas que trabaja allí desde hace años estaba cerrado- había más periodistas y policías vestidos de civil que manifestantes. La familia de Froste ya había dicho días atrás que no asistiría, y hoy algunos de los amigos de Froste dijeron a El Observador que no serían parte de la marcha.

Una de las amigas de Froste, que estuvo presente en el momento en el que le dispararon, señaló que se trataba de "un gran amigo" que incluso solía mediar en algunas peleas de las típicas que suelen surgir entre los grupos de jóvenes que frecuentan el Montevideo Shopping Center y sus inmediaciones cada fin de semana. "Todo esto empezó por un gorro que robaron, como la mayoría de las veces. Pero nadie pensó que esto iba a terminar así".

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