Con puntaje perfecto, como se esperaba, Argentina cerró su participación en el Grupo D tras superar a Nigeria por 3-2 este miércoles en Porto Alegre. Con Lionel Messi en gran actuación y con un mejor nivel que el mostrado ante Bosnia e Irán, la albiceleste culminó la primera fase en una serie en la que no tuvo rivales de fuste para meterse en octavos.
En el Beira-Rio, el partido tuvo un arranque a puro vértigo con dos goles en cuatro minutos para poner el marcador 1-1. El primero lo hizo el 10 argentino al encontrar una pelota en la entrada del área y definir con un potente remate mientras cinco jugadores africanos intentaba tapar su tiro.
No terminaban de festejar los jugadores e hinchas albicelestes que coparon el estadio de Inter, cuando Nigeria puso el empate. Fue en una salida rápida. La defensa argentina se vio sin contención en el medio y Musa la culminó con un ajustado remate.
Luego, fue un monólogo de albiceleste con Messi como conductor por el medio y con un gran trabajo de Di María, volcado a la izquierda, tanto en la generación de fútbol como en la recuperación de pelotas.
Las “águilas verdes” se metieron muy atrás, por momentos prácticamente con los 11 jugadores en un tercio de su campo de juego. El conjunto de Sabella se lució, con llegadas con en bloque y triangulaciones, pero le faltaba el último toque.
Cuando se cerraba el primer tiempo, Messi volvió a aparecer con dos tiros libres. En el primero, Enyeama voló y la sacó del ángulo. En el segundo, dos minutos después y casi desde el mismo lugar que el anterior, el capitán argentino la metió contra el palo, al tiempo que el arquero africano solo atinó a mirar.
Dudas en el fondo
El complemento volvió a arrancar con gran intensidad y dos goles consecutivos. Los africanos tomaron mal parado al fondo albiceleste y pusieron el empate parcial. En una pared rápida, Musa tocó, fue habilitado para meterse en velocidad y quedó mano a mano con Romero, tras aprovechar un gran hueco en la zaga argentina.
La jugada volvió a despertar dudas sobre el nivel de la defensa del equipo de Sabella, el punto más cuestionado de su conjunto, en contrapartida con su poderosa delantera. En dos ataques nigerianos, los volantes se vieron superados y la última línea fue vulnerada con facilidad. ¿Qué pasará cuando Argentina juegue ante un equipo de mayor jerarquía?, es la pregunta que surge tras superar una serie demasiado accesible.
Esa interrogante tuvo una respuesta inmediata en la cancha, porque tres minutos después el lateral Rojo rozó la pelota en un tiro de esquina y la mando al fondo de la red para el definitivo 3-2.
A partir de ahí, con el triunfo de Bosnia en el otro partido del grupo, lo que le daba la clasificación a argentinos primeros y nigerianos segundos, el encuentro cayó en intensidad y ambos entrenadores comenzaron a pensar en los octavos de final.
El guía aparece
Sabella sacó a Messi para reservarlo de cara a la próxima instancia. El capitán albiceleste, al igual que su equipo, tuvo un rendimiento en aumento a medida que pasaron los encuentros de la serie y es el que, como se esperaba, marca el ritmo del equipo.
Además, en todos los partidos anotó goles. Algunos fueron en momentos claves, como el que le hizo a Irán cuando parecía que el partido terminaba en empate, o el de este miércoles para abrir el marcador ante los africanos.
En la cancha, el 10 tiene como principal socio a Di María, quien también ha estado en buen nivel y tienen la capacidad de generar situaciones de ataque cuando Messi es anulado por los rivales.
Esas son las principales cartas que ha mostrado Argentina en su grupo, fase que sorteó casi sin despeinarse para meterse en octavos. Ahora, cómo se dice, comenzará otro Mundial para la albiceleste y deberá demostrar para qué está.