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La victoria del británico David Millar en la contrarreloj individual de los campeonatos del Mundo, no fue ninguna sorpresa, ya que es un consumado especialista y se encontró con todo a su favor en una carrera un tanto extraña debido a las numerosas infracciones que se cometieron y la retirada del español Igor González de Galdeano por problemas respiratorios.

Millar, que por fin logró su sueño de ganar el mundial contrarreloj, estuvo acompañado en el podio por otros dos buenos especialistas en esa modalidad ciclista como son el australiano Michael Rogers, que logró la plata, y el incombustible alemán Uwe Peschel, que logró el bronce, una medalla que ya consiguió en la edición de 1995, tras los españoles Miguel Induráin y Abraham Olano.

Millar tuvo su día de gracia y no lo dejó pasar, pues ya en el primer paso intermedio marcó el mejor crono en la parte más suave, por lo que no fue ninguna sorpresa, pues otros corredores suben mejor que él y en llano se defienden bien como son los casos del ciclista Rogers, los alemanes Peschel y Rich y los españoles Igor González de Galdeano e Isidro Nozal, que tuvo que conformarse con un meritorio quinto puesto.

Por ese punto Igor marcaba el sexto mejor puesto e Isidro Nozal el décimo tercero, aguantando así el tipo, pues faltaba lo más duro y era de esperar que Millar bajara el ritmo. No fue así y lejos de ello su sincronización y cadencia cada vez era mejor ante la desesperación de Rogers, que estaba haciendo los mejores registros antes de que pasara Millar; mientras que el alemán Rich, conocedor del ritmo endiablado que llevaba el británico se hundía un poco más en cada pedalada.

Se produjo una situación un tanto atípica e irregular, pues el ciclista nórdico no aceptaba esa pasada del español y se puso a su estela ante la pasividad de los jueces, como tampoco sancionó otras que se estaban registrando y que pudieron influir en el desarrollo de la misma, pues esos corredores que fueron doblados comenzaron a hacer la goma y en muchos casos a arrastrar a otros que terminaron bien situados.

Faltaban por llegar el flamante vencedor David Millar y el alemán Michael Rich que, conocedor de la situación al ser el último en salir y también el último en llegar. Echaba el resto y arrebataba al español un cuarto puesto que sin duda se mereció por su sensacional comportamiento en una prueba un tanto extraña.

(EFE)