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El presidente de Bolivia, Evo Morales, planteó adelantar las elecciones generales para junio de 2009 -en las que considera que arrasará- pero su propuesta chocó de inmediato con denuncias de la oposición de que el gobernante indígena socialista busca perpetuarse en el poder.

Esto supondría adelantar la elección presidencial en 18 meses.

Actualmente la oposición de derecha controla el Senado, y para el gobierno es crucial poder alcanzar la mayoría en la Cámara Alta.

Morales -que en 2006 asumió con un 54% de los votos y fue ratificado este año en un referendo con un 67%- dijo que "si no me equivoco como presidente, si no nos equivocamos como gobierno, en las elecciones arrasamos".

El texto de esta nueva Carta Magna que deberá ser sometido a referendo fue aprobado a sangre y fuego y sin debate a fines de 2007 por el oficialismo de la Asamblea Constituyente en un cuartel militar y ante la ausencia de la mayoría de la oposición.

Ese texto "lamentablemente fue un proyecto aprobado en medio de la violencia sólo con los oficialistas", evocó Oscar Ortiz, presidente del Senado, institución que será clave para la aprobación de la convocatoria al referendo que valide la Constitución.

Para esta ocasión, estos movimientos -integrados mayoritariamente por sindicatos agrarios- ratificaron que el 13 de octubre iniciarán una marcha desde el altiplano boliviano hacia La Paz para cercar el Congreso hasta que dé luz verde de la convocatoria a referendo, según el dirigente Isaac Avalos.

Con un diálogo actualmente en marcha con los dirigentes regionales crucial para la pacificación del país, la diputada de derecha Lourdes Millares declaró que el oficialismo persigue únicamente "firmar un mecanismo constitucional para perpetuar" a Morales.

El mandatario y cuatro prefectos (gobernadores) de oposición reanudaron este domingo un crucial diálogo para desactivar la aguda crisis política que abate a Bolivia, y contempla, entre otros temas los gobiernos autónomos y la nueva Constitución.

(AFP)

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