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Antes de emprender el viaje hacia República Dominicana me informé para saber qué podía encontrar y, sobre todo, qué no debía dejar pasar. Así fue como me topé con el slogan del Ministerio de Turismo del país: “República Dominicana lo tiene todo”. El objetivo estaba claro: descubrir qué implicaba aquel “todo”

Al llegar al aeropuerto de Santiago de los Caballeros –una de las ciudades más importantes del país– me aguardaba un examen imprevisto. Mientras estaba junto a mi valija, a la espera de ir al encuentro con el escáner, se acercó un seguridad con un perro policía que nos olfateó a ambas durante algunos segundos. Por suerte, la yerba mate que llevaba no le molestó y pude continuar sin problemas con los trámites de ingreso.

Luego de varias horas en esa ciudad, entendí que Dominicana se quiere desprender de la etiqueta de destino que solo ofrece playas paradisíacas. Obviamente, el país ya cuenta con la aprobación de los viajantes que quieren disfrutar de un mar de lejos celeste y de cerca transparente. Entonces las energías se destinan a dar a conocer diversos puntos turísticos y actividades, como recorridos culturales por Santo Domingo, paseos en teleférico, turismo aventura en la montaña, vuelos en parapente, recorridos en canoa y hasta la “Semana Internacional de los Solteros”.

Música viva
Así como el fútbol es el antidepresivo más popular de Uruguay, aquí “si sabés bailar, lo demás no importa”. Los fines de semana, el Malecón de Santo Domingo se convierte en la “discoteca más larga del mundo” y en las casas más humildes podrá faltar el televisor pero jamás una radio o equipo de audio dispuesto a reproducir los ritmos –como el merengue, el son y la bachata– que se adueñan de cada rincón del país. Por eso, salvo que uno pase toda la estadía encerrado en una habitación de hotel, en Dominicana los oídos siempre irán acompañados y será imposible elegir la música del viaje.

Las horas que invertí en armar mi playlist se fueron al tacho. Porque aquí la banda sonora la impone el lugar. Por otro lado, si tus pies se dejan llevar por la música, pueden llevarte a lugares inesperados. Un día mientras hacía tiempo para esperar a unos compañeros de viaje –que estaban en medio de una cabalgata hacia El Salto del Limón (una cascada de más de 30 metros de altura)– opté por dar una vuelta por el centro de Samaná, una de las 31 provincias que componen el país.


Casi todas las discotecas abren sus puertas a partir de las 6 de la tarde y las cierran entre las 2 y las 3 de la madrugada

En medio de la caminata empecé a escuchar música. Supuse que venía de algún auto estacionado, comercio o casa. Pero como iba sin rumbo fijo, me gustó la idea de adoptarla como guía y comencé a seguir sus pasos. Una cuadra después estaba frente a un cementerio. Un grupo de no más de 30 personas salía a paso lento y sin hablar. Solo se escuchaba una canción, quizá la que me había llevado hasta allí, quizá ya era otra. En el momento registré la letra y unas horas más tarde supe que se trataba del tema Yo te extrañaré –del grupo Tercer Cielo– y que aquí la gente suele utilizar música cristiana al momento de armar el soundtrack de la despedida.

El apagón
En Dominicana son muy comunes los hoteles all inclusive, que cuentan con todo tipo tiendas, restaurantes, pasatiempos, piscinas, espectáculos y –en muchos casos– hasta playa privada. Por lo que uno bien podría pasar toda la estadía sin sacar un pie del hotel. Sin toparse con algunos problemas que enfrenta el país. Sin saber que el cuarto de hotel que ocupa puede llegar a ser más amplio que la casa de las personas que trabajan allí. “Esta habitación es más grande que mi casa”, me dijo una empleada de un all inclusive al mostrarme el cuarto más caro, que era como un monoambiente de lujo equipado de pies a cabeza.

Otro aspecto que difícilmente aparezca en la realidad del turista es la falta de electricidad, ya que el 95% de los hoteles utiliza energía privada y tiene generadores de emergencia. Sin embargo, en algunas zonas no turísticas hay cortes de luz casi diariamente que pueden llegar a durar hasta 10 horas. Los apagones son provocados por las compañías energéticas que aseguran que esta es la única forma de compensar el dinero perdido por el robo de energía de una gran cantidad de gente que se “cuelga” de la luz. Igualmente, los dominicanos están acostumbrados, no se estresan y afirman que años atrás la situación era peor.

¿Papá o Danilo?
En estos momentos, República Dominicana está empapelada con propaganda política de los candidatos que competirán en las elecciones presidenciales del 20 de mayo. Por la cercanía de la votación, no es extraño que esto suceda. Lo llamativo es que el bombardeo publicitario empezó a fines de 2010.

Desde ese entonces, los dos líderes políticos con más adeptos, el oficialista de 60 años Danilo Medina y el expresidente de 70 años Hipólito Mejía, se disputan el sillón con frases insólitas. En diversos países (incluido Uruguay) hay eslóganes políticos que no dicen nada y solo intentan trasmitir una cercanía del candidato con su pueblo. Sin embargo, en Dominicana estas características están potenciadas. De hecho al principio creí que allí también tenían su versión de Pinchinatti (aquel personaje interpretado por el humorista Ricardo Espalter, que era un candidato presidencial apócrifo).

Me fue imposible pensar otra cosa al ver un cartel que decía “Llegó papá”. Por desgracia, aquello no es parte de ningún sketch. “Llegó papá” hace referencia a Mejía y es el eslogan que más ha prendido en la gente. Del lado oficialista, el panorama tampoco es muy alentador. Aquí la oferta varía entre “Danilo es Danilo” y “Danilo es el pueblo”.
En cuanto a veredas políticas, ambos candidatos se identifican con la derecha. Pero Medina encuentra más simpatía entre los votantes de clase alta y “Papá” en los de clase baja. Y en cuanto a carreteras, vi otros afiches de Mejía en que su foto era acompañada por la frase: “Un papá es un líder”.

El plato típico es La bandera: arroz blanco, habichuelas, carne y ensalada

Además de descubrir que esta curiosa cercanía que propone “Papá” fue tomada muy en serio por sus seguidores. Un día tuve la oportunidad de toparme con unas 100 personas que agitaban banderas del partido de Mejía. Me llamó la atención ver que algunos lucían remeras con la inscripción “Familia López con Papá”. Para alegría de la familia López, las encuestadoras le otorgan una leve ventaja a este candidato. Aunque todavía quedan dos meses de carrera y todo puede cambiar.

Al son de las ruinas
Es imperdonable ir a Dominicana y no pasar por Santo Domingo. Pero más imperdonable todavía es ir a Santo Domingo sin hacer una parada en las ruinas del monasterio de San Francisco, ubicadas en la zona colonial de la ciudad. Si uno va de lunes a sábados, podrá sacar fotos ideales como fondo de pantalla, pero nada más. Para ver las ruinas en acción hay que ir el domingo.

A partir de las 5 de la tarde empiezan a aparecer las sillas que van pintando el lugar de blanco y que a los pocos minutos son ocupadas por los primeros en caer al baile, mientras que los más rezagados se apropian de las calles empedradas y las escalinatas de las propias ruinas. Una hora después, en el escenario montado delante del monasterio, aparece Bonyé. Una agrupación de músicos que hace que hasta el ser humano más “estaca” se sorprenda al verse despegar los pies del suelo más de una vez.

El segundo ingreso del país es el dinero enviado por los dominicanos que viven en Nueva York, bautizados dominicanyorks

Allí el gran protagonista de la tarde-noche es el son, ritmo típico cubano que ellos interpretan de tal forma que la entrada (que es gratuita) podría costar mucho y lo valdría. Sin embargo, en la historia de Bonyé nunca estuvo en mente el dinero. Aquello arrancó con varios amigos con ganas de juntarse a tocar. El lugar elegido para llevar adelante ese hobby fue la calle que tiene como telón de fondo a las ruinas de San Francisco.

Una vez definido el sitio solo restaba dejar establecido el día. La decisión fue unánime: el domingo. ¿El motivo? Estaban cansados de escuchar que el domingo de noche no había nada para hacer porque al otro día había que trabajar. Los músicos empezaron a juntarse a tocar todos los domingos y, para su sorpresa, con el paso del tiempo el público fue aumentando y el paisaje fue cambiando. Apareció una pantalla gigante (en general con partidos de béisbol de la liga dominicana), el escenario, las luces y las sillas. Sin embargo, la premisa del grupo se mantuvo intacta: “tocar por puro gusto”, olvidar los problemas por un rato y, sobre todo, borrar de la memoria todo lo que implica saber que mañana es lunes otra vez.

La fiesta empieza lavando el auto
Aquí la gente asegura no saber qué es el estrés o la tristeza y en gran parte se lo deben a los Car Wash. En estos lugares, limpiar el auto es solo una excusa para disfrutar del abanico de posibilidades que se abre para amenizar la espera: se puede comer algo, tomar refrescos o bebidas alcohólicas, tirarse a reposar en un cómodo sillón, jugar al pool, ver chicas en bikini, socializar, bailar y, en los más excéntricos, hasta cortarse el pelo o escuchar música en vivo. Este negocio no siempre fue así.

Años atrás todo lo que hacían era lavar autos. Mientras que hoy “con suerte te lavan el auto”, dice en tono de broma un dominicano. A los Car Wash no le faltan clientes. Por un lado, están los turistas curiosos, los que van a conocer gente o a hacer la previa. Por otro, los dueños de la excusa: el vehículo. Y no son pocos.

En las provincias que estuve casi no vi bicicletas, el paisaje era ocupado por motos y autos. “Este uno de los lugares de Latinoamérica con más autos modernos porque acá prefieren comprarse un auto antes que una casa”, me comentó un dominicano que trabaja hace varios años en el Ministerio de Turismo. Esto pude comprobarlo en Santiago de los Caballeros, donde se ven tantos negocios de venta de vehículos como McDonald’s en Nueva York.

Solo para solos
La “Semana Internacional de los Solteros” fue creada por la cadena hotelera Barceló. Como su nombre lo indica, es una especie de viaje de egresados (de lujo) para solos y solas. Si bien nadie les asegura una pareja, la idea es que los solteros se vayan conociendo a través de diversas actividades organizadas por el hotel como carreras de embolsados, fiestas y cenas temáticas, competencias deportivas, concursos de baile, paseos y juegos en la piscina. El último día se elige a la soltera y el soltero más divertidos, quienes se ganan una semana más con todo pago. Este evento se lleva a cabo en diferentes épocas del año en los diferentes hoteles que tiene la cadena en Dominicana.

Muñecas sin rostro
En las tiendas de souvenirs de República Dominicana nunca faltan las muñecas sin rostro, ofreciendo flores, cargando agua o vendiendo frutas. Esta artesanía, característica del lugar y creada en 1981, tiene dos historias. Los vendedores dicen que sus caras sin ojos ni nariz ni boca reflejan la mezcla racial de los dominicanos, fruto de la fusión entre africanos, europeos y nativos. En cambio otros aseguran que la intención es que cada comprador imagine el rostro que desee para su muñeca.