El presidente José Mujica advirtió este jueves en su audición radial por M24 que la coyuntura favorable para Uruguay ha cambiado y ya no es tan buena. “Hace rato que el viento de cola a favor ha cesado”, afirmó.
El presidente José Mujica advirtió este jueves en su audición radial por M24 que la coyuntura favorable para Uruguay ha cambiado y ya no es tan buena. “Hace rato que el viento de cola a favor ha cesado”, afirmó.
Más allá de esto, Mujica destacó el continuo crecimiento de la economía. Este cambio “se tendría que haber reflejado con mucha gravedad en el seno de la economía y el trabajo nacional. Sin embargo no ha sido así, estamos con una cifra en materia de desocupación alineada con los momentos de mejor ocupación de la historia”.
“Hemos recuperado el salario en términos reales con respecto a la fenomenal caída a lo largo de tantos años, desde la dictadura. Y naturalmente nuestra actividad económica interna se ha mantenido en forma constante y permanente en forma interesante”, enumeró entre los logros que se mantienen.
Según el mandatario este fenómeno se debió a “un factor en el que hay que poner énfasis: la importancia de la inversión se ha venido haciendo en el país”, que actúa como “dinamizadora del trabajo”. Mujica subrayó también la constante diversificación de losmercados y puso como ejemplo el intercambio con Azerbaiyán y las negociaciones con Rusia.
No obstante, expresó que la inflación es un factor de preocupación porque “no contenerla es perjudicar a los sectores más débiles”.
Mujica también aprovechó el espacio para revindicar su idea sobre la legalización de la marihuana. “Hemos tratado de llevar a la perspectiva de los uruguayos y cada día nos convencemos más de que mucho peor que la drogadicción es la existencia del narcotráfico y sus actividades”, expresó.
“Si la droga es temible, porque es una verdadera y grave enfermedad – y no creo en las adicciones benignas -, el narcotráfico, como actividad económica, por sus características, tiende a repercutir en la sociedad, incrementando la violencia por todas partes y multiplicando la cultura de la violencia tácitamente”, agregó. En este sentido, el mandatario enumeró los factores que “actúan como caldo de cultivo” de este fenómeno “inabordable”. Entre ellos mencionó: la existencia de franjas de pobreza y marginación, la franca aculturación y la pérdida de valores, la corrupción y “todos los flagelos contemporáneos y visibles”.
El problema es que “el conjunto de la opinión pública en Uruguay no se da cuenta frente a lo que está”, señaló, al tiempo que manifestó que “vale la pena detenerse en esto”. “¿Qué vamos a hacer en el Uruguay? Esta guerra no es de las que se ganan sino apenas las que se mantienen”, subrayó.