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El correo electrónico llega con un día de antelación. Las instrucciones son muy claras. El show es en un living de una casa en Pocitos. La dirección debe mantenerse en secreto y los invitados tienen que llegar entre 20:30 y 20:50, con el espectáculo empezando “indefectiblemente” a las 21:00. Los tres artistas seleccionados se mantienen en secreto hasta el momento de la presentación. Dado el carácter “desenchufado” del espectáculo, se pueden llevar almohadones, así como algo para tomar y compartir entre un grupo de desconocidos, reunidos en la habitación de un hogar anónimo. Esas eran las condiciones para llevar a cabo el segundo Sofar Sounds hecho en Uruguay.

Sofar Sounds es un movimiento innovador que aterrizó hace pocos meses en la ciudad. El objetivo es dar a conocer el trabajo de músicos de la escena local mediante un show íntimo en livings de casas por la ciudad. En Uruguay, el emprendimiento es llevado a cabo por tres amigas y “por amor al arte”. Lucía Tomás, Elisa Uriarte y Carolina Oliviera Koprek son estudiantes y profesionales de áreas como el diseño y la producción audiovisual, que vieron en Sofar Sounds una oportunidad para crear un registro fílmico de artistas incipientes.

En la primera edición de Sofar Sounds Montevideo participaron los músicos Carlos Casacuberta, Alfonsina Álvarez y Lucía González. En la segunda edición, ya con un espacio más apretado dada la mayor cantidad de público, la noche estuvo a cargo de la cantautora Laura Chinelli, la orquesta Tatango, y el músico Joaquín González.

Pese a que el show y los artistas se mantienen secretos hasta el día del espectáculo, desde la organización se promueve la difusión del trabajo de los músicos a través de redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram en todo momento. Además, los conciertos son transmitidos en vivo por streaming a todo el mundo desde la sede de Londres de Sofar Sounds.

En total, todo el evento no dura más de una hora y media, con cada artista con un set cercano a los 30 minutos. Pese a que las canciones son registradas por varias cámaras, no hay presión alguna, ya que el ambiente es lo más similar a un toque entre amigos, entre almohadones y tragos compartidos.

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