Gustavo Munúa le pega fuerte. Bien fuerte, llovida y para arriba. En la salida del arco, allá donde reside la génesis del concepto que cada entrenador le inculca a sus dirigidos, este Nacional opta por el pelotazo largo. River Plate no. Juega cortito entre los defensas y sus volantes bajan a empezar a hilar juego. Pero no está escrito que esta manera de jugar sea mejor que aquella. Porque en los caprichosos misterios de un partido de fútbol, todo puede pasar y este domingo Nacional le ganó 3 a 1 al darsenero para volver a meterse en la pelea del Torneo Apertura.
Nacional sabe cómo responder
Cuando el rival sale a proponer, Nacional muestra su mejor versión; le pasó en el debut ante Defensor y el domingo ante River al que le pasó por arriba