Nacional se apuntó un valioso triunfo
El tricolor venció con goles de Santiago García y Richard Porta. Vea las imágenes
Poco importa a esta altura si jugó bien o mal, si fue vistoso su fútbol o si apretó los dientes para sacar adelante otro partido, porque la situación que vive Juan Ramón Carrasco no está para esos detalles, aunque su carrera siempre se emparentó con lo más bonito del juego. Nacional le ganó a Liverpool 2-0, se anotó el segundo triunfo consecutivo, encuentra algo de alivio en medio de la crítica situación deportiva y empuja la puerta para empezar a ver en el horizonte un poco de esperanza.
Nacional resolvió el partido con lo que no pudo hacer en otros encuentros, en los que dominó desde el primer minuto pero le faltó puntería para vulnerar la valla del rival. Esta vez, este sábado ante Liverpool en el Estadio Centenario por la sexta fecha del Clausura, fue muy diferente: porque amagó Flores a los cuatro minutos con un centro que nadie empujó a la red, pero dos minutos después, a los seis, con vértigo puro, entre la precisión en el pase de Godoy y la carrera de Viudez, que dejaron muy mal parados a Liverpool, sirvieron en bandeja el balón a Santiago García para que estableciera el 1-0.
Rápidamente el partido cambió el curso, porque Nacional había conseguido la diferencia que salió a buscar desde el primer minuto y Liverpool, que arrastra un gran déficit de confianza, sufrió un golpe que resultó fatal.
Apenas un cabezazo de Michel Acosta fue lo que se apuntó Liverpool como buena ocasión para marcar en el primer tiempo, en tanto Nacional dispuso en los pies de Charquero, Viudez y Flores posibilidades para vulnerar la valla rival, pero el golero Migliaccio o la mala puntería evitaron que las diferencias fueran mayores. Además, Liverpool nunca se mostró ambicioso como para aspirar a dar vuelta un partido que Nacional lo manejó sin despeinarse.
Cuando el partido se desarrollaba en un escenario fangoso, por la lluvia, Carrasco reforzó su fútbol con Gallardo, primero, y luego con los ingresos de Porta y Pereyra. La última variante fue porque Cabrera recibió tarjeta amarilla. En la primera que tocó Porta, con fortuna -que esta vez vistió de blanco- porque la pelota se frenó por el agua y el delantero llegó antes que el golero que salió a cortar, Nacional se puso 2-0 y bajó el telón.
Favaro intentó con los ingresos de Franco y Núñez, pero por mejores intenciones que tuvieron nunca dispusieron de caudal de fútbol ni peso para dar vuelta el resultado. De todas formas, Muñoz se tuvo que exigir para evitar goles de Franco y Figueredo, igual que Migliaccio se transformó en figura para disimular una derrota mayor.