A primera vista no llena el ojo. Sufre demasiado cuando los equipos se le cierran atrás; mucho más cuando Tabaré Viudez rinde lejos de sus posibilidades, como el sábado, y extraña al lesionado Álvaro Recoba, el fútbol de Matías Cabrera y los goles de Alexander Medina, también ausentes porque están en sanidad. Incluso, la preocupación del hincha se multiplica cuando a contrapelo de lo que exige el refinado paladar del parcial tricolor, los pelotazos al área parecen el único recurso para llegar al éxito. Todo eso es demasiado poco para un aspirante al título. Sin embargo, le alcanza. Porque en uno de los tantos pelotazos, en el partido de la undécima fecha del Torneo Clausura ante Fénix, que jugó en la cuestionada cancha del Centenario, Ignacio Pallas, un zaguero que difícilmente pierda por arriba, se equivoca, cierra mal a Richard Porta y el goleador de Nacional convierte el gol que despeja el camino para la victoria. Y asunto arreglado: Nacional hilvana su quinto triunfo consecutivo, en partidos que afrontó diezmado por la ausencia de varias figuras (Recoba, Cabrera, Medina, Alexis Rolín, Israel Damonte), lidera con ventaja la Anual, quedó transitoriamente primero en el Clausura y le tiró todo el peso a sus rivales de turno, Peñarol y Defensor Sporting, que el domingo tendrán que resolver dos partidos frente a Liverpool y Danubio, respectivamente.
Nacional suma méritos para seguir en el trono
Sin jugar bien, los tricolores ganaron su quinto partido consecutivo y con perfil bajo se acomodan para cerrar un buen año y retener el título