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Seamos sinceros. Nacional llegó al Parque envuelto en un mar de dudas. Nadie puede obviar que hasta el día de hoy se pone en tela de juicio si el campeonato Apertura lo ganó Nacional o lo perdió Peñarol. Es la verdad. Salvo los fanáticos, el común denominador de los aficionados se hace la pregunta. El tricolor arribó a su cancha con las heridas abiertas por el golpe de Cerro Largo y el nocaut de Libertad. Y obviamente que las dudas pasaron por si Burián debe ser el golero, si la rotación de jugadores estuvo bien o mal, o si Píriz tiene que volver a ser el cinco. Y evidentemente en la redada de las dudas también cae el técnico Marcelo Gallardo. Es que su equipo no mostró una cara convincente en lo que va de la segunda parte del año. Tuvo un buen remate de torneo en el Apertura, es verdad y lo demuestra que apenas perdió un partido, pero el aspecto futbolístico se limita a pocos juegos. Queda la sensación de que las individualidades sacaron la cara.

Era un partido ideal para comenzar a consolidar y confirmar algunas cosas. Bella Vista, si bien es cierto que fue el único que le ganó en el Apertura, pelea el descenso. Esa es su realidad. Pero Nacional no apareció hasta la media hora.

Si bien a los 15 se conectó Nacional con Vecino asistiendo a Viudez que lanzó un centro que no alcanzó a conectar Vicente Sánchez, al que solo le bastaba con empujarla.

Alcanzó con que la pelota fuera al arco de Burián para que los rumores invadieran el Parque Central. Es que el arco es uno de los puestos que estuvo en tela de juicio y el remate de Collazo, que pegó en el pecho de Burián y no se metió de piedad, tocó una de las heridas.

El tema es que Nacional en la primera media hora del partido volvió a padecer los mismos síntomas de desencanto que viene prolongando. Un medio que generó juego y el equipo quedó ahí, muriendo en el intento por pretender hacer algo. Diga que si no la agarra Viudez la apatía era alarmante.

Entonces como el equipo no funcionaba y estaba maniatado por Bella Vista, Viudez se fue para la derecha y se tiró unos metros más atrás para intentar generar algo y cambiar el panorama. Y en pocos minutos el equipo tuvo una leve reacción.

Primero avisó Vicente a los 27 encarando y sacando un remate complicado para el golero que salvó al córner.

Tres minutos después, en un curiosa incidencia, llegó el gol de Nacional, el tanto que permitió tomar un poco de aire luego de los golpes recibidos en Cerro Largo y Asunción. Primero remate Viudez y el rebote le quedó a Vicente que remató el arco. La pelota se iba lejos (seguramente al lateral), pero se encontró con el pie de Porta que desvió la trayectoria y descolocó a Frascarelli.

A poco del final el arco papal se salvó de milagro con sendos remates de Viudez y Porta que estremecieron el travesaño. Bella Vista salió del ahogo pero la pelota volvió a los pies de Viudez que, en la posición del 10, metió terrible pase para Porta que definió cruzado. El segundo tiempo parecía estar de más.

Pese a que el papal tuvo la posibilidad de meterse en partido apenas iniciado el complemento cuando Nicolini sacudió uno de los palos del arco de Burián.

El tema es que cuando el partido deambulaba en la intrascendencia Bella Vista metió el viejo garrón en una falta y Maga descontó ante la protesta de todos los jugadores albos.

Pero no le costó nada al tricolor volver a poner las cosas en su lugar. Avisó Viudez con un remate que sacó Frascarelli y a los 16 Silvera sancionó penal de Federico Pérez contra Scotti que se lanzó a buscar una pelota de cabeza. Porta sentenció de penal.

El resto sirvió para meter cambios y pasar algunos minutos de incertidumbre luego de la expulsión de Calzada.

Nacional, luego de media hora donde todo era apatía, pudo sanar parte de sus heridas en un partido que le vino como anillo al dedo ante uno de los equipos que pelea el descenso. Pero queda claro que algunas dudas persisten. Ahora la gente se la toma con Abero y Burián despertó rumores por una serie de indecisiones. El fondo no terminó el partido dejando buena imagen. El camino es largo y habrá que prender velas para que Viudez no se engripe.