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Natalia Martínez y Lola Chomnalez: dos muertes y algunas cosas en común

Tras tres años de investigaciones el homicida de Natalia pudo ser detenido y encerrado; el caso Lola lleva casi cuatro años y no hay pistas

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12 de septiembre de 2018 a las 05:00

En los ultimos días la familia  de Lola Chomnalez, la adolescente argentina de 15 años asesinada en diciembre de 2014 en la costa de Valizas, Rocha, se reunió con la fiscal de la causa y a mediados de octubre esperan hacer lo mismo con el juez en busca de acelerar una investigación que, pese al paso del tiempo, no ha dado resultados. El caso recuerda al crimen de Natalia Martínez, la joven de 19 años que desapareció en enero de 2007 a la salida del boliche La Rinconada en Piríapolis, y cuyo cuerpo apareció un mes después en un bosque de pinos. La forma en la que se fueron desarrollando ambas investigaciones en los meses y años siguientes hicieron surgir varias similitudes y algunas diferencias entre estos dos hechos que conmocionaron a la opinión pública en plena temporada estival.

“La mujer blanca desaparecida”

Un informe publicado por la empresa auditoria de multimedios Foco fue de los primeros en comparar ambos crímenes. Según un informe presentado el 25 de enero de 2015, la amplia cobertura mediática que estos casos tuvieron se debía al llamado “síndrome de la mujer blanca desaparecida”, una expresión que refiere a la “mayor atención de los medios dan a  los casos de personas desaparecidas cuando son mujeres, jóvenes, blancas, atractivas y de clase media o alta”.

El acusado que no fue

En el caso de Natalia, un librero de Piriápolis fue señalado por los medios como sospechoso del asesinato de Natalia Martinez. El librero fue la última persona que vio a la joven, pero las investigaciones pudieron determinar que este hombre nada tuvo que ver con el crimen.

Algo similar ocurrió en el caso de Lola, cuando se señaló a Richard Gutiérrez, conocido en Valizas como "El Conejo", como el “asesino confeso de Lola”. Así lo describió El País, Canal 12 y C5N de Buenos Aires. De hecho, el informativo del canal argentino llevó a un especialista en análisis de gestos para que encontrara expresiones homicidas en una entrevista que “El Conejo” concedió al medio.

Ambos hombres demandaron a los medios que lo señalaron como responsable de un crimen del que la Justicia los exculpó.

El vidente y el abogado

Tras años sin pistas, y con las investigaciones trancadas, tanto en el caso de Natalia como en el de Lola, familiares de ambas jóvenes recurrieron a los servicios del vidente Marcelo Acquistapace. También contrataron al abogado Jorge Barrera.

 Las espinas de la Policía

El 18 de enero de 2009, a dos años del crimen Natalia Martínez, el entonces comisario de Piriápolis, Jolmer Eula, calificó el caso como “la espina” de su gestión. Sin pistas, ni nuevo sospechosos, para ese entonces el caso se había convertido en el “único asesinato no resuelto” de su gestión, que había iniciado en 2004. Familiares y amigos continuaron insistiendo en la búsqueda de Justicia, con marchas esporádicas y campañas a través de blogs.

Se extrajeron muestras de ADN a varias personas, pero no fue sino hasta mayo de 2010 cuando el jefe de investigaciones de Maldonado decidió volver a indagar en el correo electrónico de Natalia. Allí encontró un mail con una persona con la que esperaba encontrarse con un joven en Piríapolis y  que hasta ese momento no había sido interrogado ni considerado en la investigación. Finalmente este joven, de 21 años, fue detenido, procesado y condenado por el crimen de Natalia.

Mientras tanto, tras casi cuatro años de investigaciones, más de 100 personas interrogadas, y seis sospechosos descartados, el crimen de Lola Chomnalez, la adolescente de 15 años asesinada en diciembre 2014 en la costa de Valizas, Rocha, continúan sin esclarecerse.

La familia de la joven argentina, se reunió el pasado viernes con la fiscal del caso, Patricia Sosa, para presentar un escrito con un análisis del expediente de la causa realizado por peritos y expertos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Argentina y Instituto de la Mujer de ese país. La familia conoció también al nuevo policía a cargo de la investigación.

Asimismo, según dijo el abogado de la familia, Juan Raúl Williman, se espera que la familia vuelva a viajar a Uruguay a mediados del próximo mes, esta vez para reunirse con el juez de la causa, Juan Manuel Giménez Vera, para presentarle el mismo escrito que le fue entregado a la fiscal la semana pasada e informarse sobre el avance de la investigación. Además, según informó este lunes el canal argentino Todo Noticias, traerán consigo una carta firmada por el presidente Mauricio Macri y el plan será reunirse con Tabaré Vázquez y con el fiscal de Corte, Jorge Díaz.

El objetivo de la familia es ayudar a los investigadores a encontrar una pista que antes pudo haber sido pasada por alto y que permita darle al caso de Lola una resolución como sí tuvo el de crimen de Natalia.

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