Acerca de cómo será el gobierno que Donald Trump comenzará el próximo 20 de enero, es todavía muy prematuro pronunciarse. Tanto ha cambiado de opinión el presidente electo desde el 8 de noviembre hasta ahora, que poco es lo que puede decirse de lo que va a pasar el 20 de enero cuando asuma la presidencia.
No es forma de gobernar
El mayor daño de Trump es la señal que envía al mundo empresarial: que las leyes pueden cambiar a gusto del presidente