Hora 8:33 en Los Aromos. El estacionamiento aún luce despoblado. En eso se abre el portón principal. Entra una camioneta que para pegada al mástil donde flamea la bandera de Peñarol. Y aparece la figura de Paolo Montero, termo y mate en mano. Primer detalle: el nuevo entrenador de los aurinegros no invadió el terreno. No fue a ocupar los lugares del estacionamiento que lucen el cartel de exclusivo. Al margen de ser un hombre de la casa guardó respeto. Fue cuando el gerente deportivo Carlos Sánchez le insistió para que dejara bajo techo la camioneta que estacionó.
Paolo, amigo del bajo perfil
El nuevo DT de peñarol tuvo su primer día de trabajo: habló poco, recordó a fossati y dijo que no habrá cambios drásticos