Hay libros de cocina casi desde los inicios de la cocina en sí. Hay programas de cocina, tanto televisivos como radiales. Y hay páginas web por millares. La intención siempre fue la misma: acercar el método al desinformado, enseñar nuevas formas de alimentación y masificar un conocimiento.
Internet, con su doble utilidad de dar a conocer un conocimiento y ofrecerlo gratuitamente a un público inmenso, abrió las puertas a varios profesionales o amateurs de la cocina para compartir sus experiencias. Y en Uruguay hay cada vez más blogs y sitios que comparten recetas de todo tipo, desde tortas y ensaladas hasta platos vegetarianos.
Del básico al gourmet
Con el fin de apelar a un amplio espectro de personas “desde aquellas que no saben hacer un huevo duro hasta los chefs más gourmet”, el blog Ensuciando la cocina del chef Max Scanarotti viene compartiendo recetas desde octubre de 2011. “Fue un poco inspirado en la película Julie and Julia, donde Julie tenía un blog y compartía las recetas de la chef Julia Child”, contó Scanarotti a El Observador.
Allí, el chef de 20 años enseña a realizar desde tortas –puede aparecer tanto el lemon pie como su favorita, la neoyorquina Red Velvet Cake– hasta platos como paellas o tacos mexicanos.
Cada una de las recetas tiene una introducción, algunas contando la historia detrás del plato, otras la anécdota de su realización. Los pasos son detallados con claridad y soltura, y se acompañan de fotos, que muchas veces ayudan a la preparación.
Por lo general, las recetas son de platos que realizó anteriormente, aunque también recibe muchas sugerencias de sus seguidores a través de la web o en su perfil en Facebook.
“Siempre pienso en lo que puede ser sencillo porque el objetivo es incentivar a cocinar. Pienso que la cocina es de esos ambientes de la casa que cada vez se dejan más de lado. Con las recetas ayudo a que se animen a tomarse unos minutos y cocinar platos caseros. Y así volver a los sabores de familia, la comida sana y nutritiva”, afirmó Scanarotti.
En sintonía con Ensuciando la cocina se encuentra In the oven, de la chef experta en pastelería Mariana Ponce de León. Allí, además de compartir delicias dulces y saladas –muchas de ellas muy tradicionales–, recomienda restaurantes y tiendas. Varias de estas propuestas son locales, pero principalmente responden a sus viajes por el exterior.
Apto para golosos
En el blog Dolce Uruguay es donde termina todo lo dulce que se puede encontrar en el país. Y eso incluye desde alimentos que ofrecen cafés y bares –incluso estaciones de servicio– hasta bizcochos de locales del interior, hasta simples dulces, como los Palitos de la Selva o los caramelos Sugus.
En cada entrada del blog se cuenta con humor el lugar que se visita y el plato o dulce que se va a catar. Al final, se detalla el menú reseñado y el costo de la consumición, así como también la dirección del lugar y links para más información. Como detalle especial, algunos van acompañados de un divertido explicativo hecho a mano o en Paint.
“Siempre me gustó salir a tomar café y comer algo dulce y sacarle fotos”, cuenta Verónica, responsable del blog y mejor conocida por su seudónimo, Dulcinea Caferatta. “Se trata solo de café y dulces porque es lo que más me gusta, lo que más conozco. Soy golosa desde la infancia”.
Caferatta pasó ocho años en Estados Unidos y al volver a Montevideo se encontró con nuevas experiencias dulces, y sus recorridos a media tarde son reflejados en el blog.
“Volví en 2011 y me puse a comer y tomar café en todos los lugares que había extrañado y también en otros nuevos. La mayor sorpresa fue encontrar una nueva generación de gente joven cocinando cosas ricas y diferentes a lo de las confiterías tradicionales”, contó. Sin embargo, promete nunca alejarse demasiado de las clásicas masitas uruguayas que se pueden encontrar en cualquier confitería de confianza.
El recetario saludable
es un proyecto que decidió recurrir a un blog como plataforma para motivar el consumo de productos saludables, además de motivar el reciclaje y la producción orgánica.
Además de comunicar sus eventos –el próximo será una feria en el LATU, el 13 y 14 de este mes–, comparten recetas de platos orientada a este tipo de alimentación.
Este blog busca que las personas interesadas en un cambio de hábitos alimenticios encuentren recetas simples para comer sano. “El objetivo es que se coman muchas más frutas y verduras y, como segundo paso, tomar conciencia al respecto de los productos orgánicos”, explicó Fiorella Mazuco, responsable del proyecto.
De esta forma aparecen recetas para hacer barras de cereales caseras, jugos y sopas, al mismo tiempo que comentan los beneficios de productos como el jengibre o el coco.
“El contenido tiene que ser básicamente vegetariano. Trato de enfocarme en las frutas y verduras de estación para que conseguir los ingredientes no sea complicado. También me interesa subir información de productos y su valor nutritivo”, detalló Mazuco, quien es sommelier y hace años se dedica al rubro gastronómico.
Mucha de las fuentes de estas recetas e informaciones que se intercalan surgen de una gran comunidad de sitios y blogs –sobre todo argentinos– con los cuales comparten datos y tips.
La enciclopedia virtual
Zelmar Michelini es “alguien que le gusta cocinar” y al encontrar que muchas recetas de internet estaban mal o incompletas, decidió hacer algo al respecto.
Enciclochef es el resultado de esa inquietud y ofrece la posibilidad de crear un gran libro de cocina virtual donde los fans de la cocina pueden compartir sus propias recetas.
El sitio tiene un formato al estilo “wiki”: los contenidos son desarrollados por una comunidad que puede crear y editar a su gusto, al igual que Wikipedia. “El objetivo es que cualquiera pueda aportar sus conocimientos culinarios o sus recetas y así también democratizar el conocimiento gastronómico”, explicó Michelini.
El sitio ya cuenta con más de 11 mil recetas, que varían mucho por su origen e ingredientes.
Se puede encontrar tanto postres tradicionales, como compotas o crepes, como recetas para hacer sushi.
Ante la gran cantidad de opciones, en estos momentos las contribuciones han mermado. “Al principio se subían unas 200 recetas por día, el problema ahora es que la gente no sabe qué subir y no se animan a poner recetas duplicadas”, explicó Michelini.