El presidente venezolano, Nicolás Maduro, afirmó que su país está llegando "al límite" para poder soportar la inmigración masiva de colombianos, que, según dijo, "solo es comparable" al éxodo de africanos y asiáticos hacia Europa.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, afirmó que su país está llegando "al límite" para poder soportar la inmigración masiva de colombianos, que, según dijo, "solo es comparable" al éxodo de africanos y asiáticos hacia Europa.
En una intervención desde el Palacio de Miraflores, retransmitida en cadena de radio y televisión, el presidente habló de los problemas fronterizos con Colombia un día después de que tres militares y un civil resultaran heridos al parecer por contrabandistas en una población fronteriza.
El presidente señaló que mientras el año pasado accedieron 160 mil africanos al viejo continente, a Venezuela lo hicieron 144 mil colombianos y solo desde enero hasta julio de 2015 más de 121 mil colombianos se han establecido en el país.
Asimismo destacó que en los últimos nueve años más de 800 mil colombianos se han establecido legalmente en Venezuela, cantidad que "podría multiplicarse por dos" considerando a los que llegaron en ese período sin papeles, de forma ilegal.
"Estamos llegando al punto límite para soportar esa emigración masiva", subrayó e instó a la comunidad de 5.600.000 colombianos que se estima viven en Venezuela a "colaborar con la paz y la estabilidad" del país.
Maduro dijo que se trata de "un pueblo que viene casi sin educación, sin un medio en el bolsillo, los pobres de la tierra huyendo de la violencia, de la guerra y de la miseria y buscando en la Venezuela socialista la protección de la seguridad social integral gratuita pública que tenemos".
"Venezuela se ha convertido en un imán garantista de derechos sociales para el pueblo colombiano, tengo que decirlo y pido comprensión, no busco ofender a nadie con esta verdad", afirmó.
Recalcó que es "una realidad que hay que atender y atendemos" y señaló que "los hermanos de Colombia nos traen todas sus necesidades a cuestas".
Por ello, el presidente pidió "apoyo internacional a las organizaciones de derechos humanos del mundo" para hacer un "plan humanitario especial" ante el éxodo migratorio.
"Es momento de reaccionar con la mayor firmeza pero también el mayor equilibrio y sabiduría", dijo.
La frontera colombo-venezolana permanece aún militarizada y en calma, luego del cierre por 72 horas anunciado por Maduro tras una "emboscada militar" que dejó heridos a tres militares y un civil, mientras que ambas cancilleres acordaron reunirse en setiembre sobre temas fronterizos "sensibles".
El acceso principal por el puente internacional Simón Bolívar, cercano al pueblo de San Antonio, así como los puentes Unión de Boca de Grita y Francisco Paula Santander de Ureña, todos en el estado Táchira, permanecen bloqueados con alambres de púas y presencia militar.
El del miércoles fue el segundo ataque armado que se reporta en la zona desde finales de julio, cuando pobladores colombianos denunciaron la muerte de un compatriota presuntamente a manos de militares cuando transportaba mercancías de Venezuela a Colombia por un paso clandestino.
El 28 de julio, el gobierno venezolano negó una incursión militar en territorio colombiano denunciada por campesinos y difundida por la Defensoría del Pueblo en Bogotá.
Venezuela y Colombia comparten una porosa frontera de 2.219 km donde las autoridades de ambos países denuncian la actividad de grupos guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes y contrabandistas de combustible y otros productos fuertemente subsidiados por el gobierno venezolano.
Maduro afirmó hace dos meses que Colombia se había convertido en un "exportador de pobreza" hacia el país petrolero a donde, dijo, viajan los colombianos en busca de trabajo, salud y educación.
El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, respondió a su homólogo venezolano asegurando que Colombia no exporta pobreza sino que, por el contrario, tiene un modelo económico que genera prosperidad.