Parcelas virtuales a la venta
El fundador de Decentraland visitó Montevideo y habló sobre cómo funciona este sistema que permite la especulación inmobiliaria virtual
De entre las decenas de mundos virtuales que existen en internet, desde el Minecraft al Second Life, el año pasado surgió uno desde Argentina, que se planteó incorporar el negocio inmobiliario puro y duro: Decentraland. En Minecraft se puede crear y construir, en Job Simulator es posible administrar trabajo, en Second Life se puede viajar, construir y conocer gente. Decentraland, a grandes rasgos, permite especular con terrenos que no existen en el mundo real, pero sí en el virtual. Y se compran con un contrato y sistemas de seguridad.
Estamos usando la red de Ethereum (una plataforma que permite crear lo que se conoce como contratos inteligentes) para correr nuestro sistema entero, el Mana que es la moneda y la tierra sobre la que se construye. Ethereum es la segunda blockchain (una estructura de datos que, entre otras cosas, da seguridad a las monedas digitales) más importante, parecida a Bitcoin pero tiene más facilidad para hacer contratos inteligentes. Usamos criptografía de clave pública y privada, que es algo parecido a la tecnología del candadito que aparece en la barra de direcciones de tu navegador web. En la base de datos de Ethereum se guarda quién es el dueño de cada pedazo de tierra y cuál es la clave pública de quien tiene permiso para venderla. Los contratos permiten operaciones seguras, ya que las reglas se ejecutan tal y como están, respaldadas por la red de Ethereum.
¿Por qué Decentraland fue el primer mundo que tuvo criptomoneda propia?
Todo esto de las criptomonedas no es que se tenga que autorizar por una autoridad financiera. No sé porqué otros no lo hicieron. Nosotros simplemente escribimos los contratos y lo lanzamos y así empezó a funcionar. El respaldo de Ethereum es lo que está atrás de la moneda Mana, y es lo que permite que se ejecuten los contratos y que se pague lo que corresponda. Es un sistema muy abierto.
“Tenemos que volver más a las relaciones cercanas, a una especie de antiglobalización global”
Ustedes tienen el objetivo de dejar esto en manos de los compradores.
A diferencia de otros mundos virtuales, nuestro sistema no necesita que estemos trabajando para mantenerlo siempre. Es simplemente que los dueños de cada parcela de tierra tienen el control de sus servidores. Funciona como Bittorrent, ya que no necesitamos mantener un servidor para la transmisión de datos.
¿De dónde surgió la idea de Decentraland?
Un amigo programador me dijo que teníamos que hacer un mundo virtual. Yo me entusiasmé y ese fin de semana hicimos una prueba de concepto, pero la idea quedó abandonada unos años. Luego, otro amigo hizo una interfase 3D y ahí sí empezó a crecer esto. El proyecto era open source (de código abierto) hacia 2015 pero nos pusimos a hacer esto profesionalmente en 2017.
O sea que no fue más de código abierto. Decentraland está cerrado, pero el mes que viene lo vamos a liberar. No queríamos tener algo medio listo y que sobre eso alguien saque una copia. La mayoría de los proyectos open source, como Linux o los servidores Apache, empezaron así.
¿Cómo es el perfil de los compradores?
Hay un poco de todo. En la comunidad están empezando a surgir más herramientas para que quien no tiene conocimientos técnicos pueda construir sus cosas y agregar ítems.
Mencionó el sistema de descarga por torrents como referencia para el modo en que opera Decentraland. El sistema de los torrents no suele elegirse porque sí.
¿Por qué los toman como referencia?
Hoy en día, con todas las tecnologías de información, es muy fácil emitir un mensaje que llega a muchas personas. Con Twitter, por ejemplo, tenés un megáfono. Pero no tenés feedback y no siempre podés aprender sobre los efectos individuales de ese mensaje. Con todas estas tecnologías tipo torrent se está experimentando la inmediatez y la relación entre pares.
Creemos que tenemos que volver más a las relaciones cercanas, a una especie de antiglobalización global.