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Peñarol quedó eliminado de la Copa Libertadores 2012: cayó como visitante por 2-1 ante Universidad de Chile y ya no tiene chances de acceder a los octavos de final.

El carbonero debía ganar o ganar para seguir con vida. Es por ello que salió a la cancha con intenciones de presionar arriba, en busca del resultado que tanto necesitaba.

Sin embargo, la "U" de Chile rápidamente dejó en claro que sus planes eran otros. En el minuto 3, los trasandinos recuperaron rápido en el fondo y se la hicieron llegar a Junior Fernandes, quien mayoritariamente jugó recostado sobre la punta derecha. El delantero superó con facilidad a Darío Rodríguez y tiró un centro rastrero al medio. Fabián Carini dio rebote hacia el medio y Matías Rodríguez -justo un ex Nacional- no tuvo más que empujarla al gol.

A partir de entonces, el conjunto locatario fue más que Peñarol. Y eso se vio plasmado en el minuto 9: un insoportable Fernandes volvió a desbordarle a Darío y tiró otro centro rastrero. Esta vez el que conectó fue Gustavo Lorenzetti: su remate pegó en un defensor y se fue rozando el palo al córner.

Tras ese tiro de esquina, el juez marcó un penal a favor de la "U", por una falta de Joao Pedro a Eugenio Mena.

La cosa pintaba muy mal para Peñarol. Doce minutos, 0-1 abajo y penal en contra. Sin embargo, Jorge Rojas le pegó horrible y la pelota se fue por encima del travesaño. Un respiro para un Peñarol que sufrió muchísimo el arranque del partido.

Esta acción no amilanó a la "U", pues siguió controlando el balón y dominando las acciones. Peñarol, salvo en contadísimas ocasiones, no pudo llevar demasiado peligro al arco de Johnny Herrera ni cortar los circuitos de juego de los "Chunchos". En cambio, la "U" lastimaba muchísimo con las incursiones por las bandas de Fernandes -quien jugó por todo el frente de ataque-, Mena y Felipe Gallegos.

Por si fuera poco, Marcelo Zalayeta debió salir por un problema muscular. El ingreso de Maximiliano Pérez le dio al "Manya" un poco más de velocidad, pero el rubio delantero estuvo muy solo arriba y chocó permanentemente contra la línea de cuatro chilena.

El primer tiempo terminó con una jugada muy clara para Peñarol: Luis Aguiar ejecutó con maestría un tiro libre. Sin embargo, la pelota pegó en el ángulo derecho de Herrera y se fue afuera.

En el segundo tiempo, un Peñarol consciente de que no había mañana, fue más arriba en busca del triunfo. Eso, sumado a que la "U" de Chile ya no jugó tan bien como en el primer tiempo, le permitió a los aurinegros ganar terreno y generar faltas y córners cerca del área locataria.

Precisamente, el gol llegó gracias a un tiro de esquina bien ejecutado por Aguiar en el minuto 51. Carlos Valdez conectó de cabeza e, increíblemente, se le escapó de las manos a Johnny Herrera. La pelota atravesó la línea de gol en su totalidad. Empate. Esperanza.

A partir de entonces, el argumento mirasol fue el conocido: tirar centros al área y buscar algún cabezazo. La razón es muy sencilla: es su mejor arma.

Por su parte, la "U" se fue con todo arriba en busca de la victoria y tuvo varias ocasiones para marcar el gol del triunfo. Empero, dejó muchísimos espacios en el proceso, algo que Peñarol aprovechó para jugar de contragolpe.

Esa fue la ley en los últimos cinco minutos: los dos equipos cambiando ataque por ataque, agresión por agresión. Uno de los dos se llevaba todo; el otro nada. Y los que se llevaron todo fueron los chilenos: tras una buena jugada en tiempo adicionado, la pelota le quedó, otra vez, a Matías Rodríguez en el punto penal. El defensor no perdonó y anotó el 2-1 definitivo. Peñarol luchó hasta el último aliento, pero no pudo.

En el final, hubo algunos incidentes menores entre los jugadores, pero no es lo importante. La noticia es que Peñarol quedó afuera de la Copa. Cayó con hidalguía y se fue con la frente en alto. El sueño de la sexta Copa deberá esperar, al menos, un año más.