¡Ladrones, son una manga de ladrones!”, gritaba el delegado de Peñarol, Jorge Campomar, a la vez que les golpeaba la ventana del vestuario que da hacia la platea América con toda la bronca.
¡Ladrones, son una manga de ladrones!”, gritaba el delegado de Peñarol, Jorge Campomar, a la vez que les golpeaba la ventana del vestuario que da hacia la platea América con toda la bronca.
“¡Así es como ganan los clásicos!”, fue lo primero que gritó cuando entró al camarín aurinegro.
Por su parte, el presidente mirasol, Juan Pedro Damiani, expresó en CX 22: “Martín Vázquez no puede arbitrar más. Tiene que dirigir en la Liga Universitaria. Vamos a adelantar para el lunes la sesión de directiva que íbamos a tener el martes. Vamos a apuntarle al señor Gustavo López. Si me ganan bien, está todo bien. Pero con estos dos errores garrafales, no puede ser”.
Gustavo López es quien asesora al presidente de la AUF y es el nexo entre esta y el Colegio de Árbitros. En su puesto lo colocó el ex presidente José Luis Corbo y el actual, Sebastián Bauzá, lo mantuvo.
López, a su vez, no es muy apreciado en el gremio de los propios árbitros, quienes entienden que “no es una figura reglamentaria”. Sin embargo, tiene injerencia política en el Colegio y Peñarol apunta a que no siga en su puesto.La bronca de Aguirre
El técnico de Peñarol, Diego Aguirre, fue expulsado al final por protestar tras el gol anulado a Estoyanoff.
“No seas malo. Me echás, pero sabés que te equivocaste”, le dijo el DT en la cancha.
A la hora de enfrentar a la prensa, fue muy escueto: “Es un gusto hablar con ustedes, como siempre después de los partidos. A mí me encanta hablar de fútbol, de situaciones tácticas, de situaciones de gol, cantidad de cosas hermosas que tiene el fútbol, pero mi comentario carece de valor. No tiene sentido que haga ningún comentario, por lo tanto, les agradezco.
Hay que seguir y nos veremos en la próxima. Muchas gracias”.
Más broncas
Guillermo Rodríguez salió del vestuario ni bien terminó el partido. “¿Adónde vas?”, le preguntó Pacheco. “Al control antidopaje”, le contestó el zaguero.
Sin embargo, los que tenían el control eran Alonso y Sosa.
¿Entonces? La calentura por su expulsión era tal que Guillermo encaraba solo para el vestuario de Nacional. No se bancaba lo que le ocurrió. Pacheco se dio cuenta en seguida y entre él y otros lo pararon.
Pacheco dijo que “a los árbitros ya les dije lo que pienso y ellos me dijeron lo que pensaban. Terminó ahí”.
Alejandro González, indicó: “No tengo la capacidad de analizar si nos metieron la mano en el bolsillo o no”.