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Mire que dio vueltas el Torneo Apertura y promete para esta tarde una definición apasionante, salvo que Nacional despeje rápidamente las dudas con una cómoda victoria. Sino repase: después de la cuarta fecha, cuando Peñarol parecía que empezaba a jugar para ser campeón, sorpresivamente se fue Diego Aguirre a Qatar y el ambicioso proyecto, que venía con el impulso del vicecampeonato en la Copa Santander Libertadores, quedó huérfano. Llegó Gregorio Pérez, mantuvo la estructura futbolística del entrenador anterior y siguió firmando triunfos. Paralelamente, Nacional arrancó sumando empates, lejos de los primeros lugares de la tabla y con el técnico argentino cuestionado. Pocas semanas después el receso por la participación de Uruguay en los Juegos Panamericanos le dio un giro impensando a la competencia. Nacional, que parecía estar comprometido por lo que había sucedido en el torneo de Guadalajara –perdió a su figura, Tabaré Viudez, por lesión–, salió del séptimo lugar en la tabla y, con una campaña casi perfecta (ganó 19 de 21 puntos) de los dirigidos por Marcelo Gallardo, en la penúltima fecha quedó primero. Y el sábado, en la última presentación de Peñarol en el primer torneo de la temporada, el aurinegro, que entre las fechas 10 y 13 había ganado solo un punto de 12 posibles, a fuerza de goles se despidió con una amplia victoria, quedó transitoriamente primero en la tabla, delante de Nacional y de Danubio, que juegan el domingo y son aspirantes al título, y aferrado a un milagro.

Lejos de imponer el fútbol para establecer la goleada que finalmente firmó en el segundo período, durante los primeros 30 minutos del partido del sábado el fútbol de los aurinegros careció de sorpresa y se diluyó entre las dos líneas de cuatro que plantó Cerrito. El primero que descubrió el camino para llegar a la victoria fue Cristóforo, cuando a los 31 minutos dejó en evidencia las falencias de un rival de poca monta. Cristóforo aceleró y se mandó al área rival. Cinco minutos después Joao Pedro dio otra señal con un tiro libre en el travesaño y a los 42 minutos, otra vez tras una corrida de Cristóforo, Zalayeta estableció la apertura en el marcador.

Aunque el partido daba señales de que había tomado el rumbo para que Peñarol desembarcara con la victoria, en el inicio del complemento Santiago Silva se perdió la ocasión de aumentar y Cerrito, con los ingresos de Foletti y Burgueño, desplegó en el campo su mejor juego, llevó peligro pero no tradujo en gol la velocidad y entusiasmo de los futbolistas que oficiaron de locales.

Cuando Cerrito asumía el protagonismo con la pelota, una corrida de Peñarol, hilvanada perfectamente por un pase de Joao Pedro para Santiago Silva derivaron en el primer tanto del ex de Danubio a los 58 minutos. Tres minutos después, Zalayeta hizo todo para que el mismo Silva pusiera el 3-0. El partido, más abierto que nunca, fue terreno fértil para que Mac Eachen anotara su primer gol en los aurinegros a los 70 minutos (4-0), y a los 84 minutos un penal innecesario a Cristóforo despejó el camino para que Joao Pedro marcara el 5-0 y que lo festejara como si se tratara del gol del campeonato.

Telón para el calendario que le marcó el Apertura al irregular Peñarol. Se va primero en la tabla, lamentando los dos minutos fatales en el final del clásico que perdió 2-1, y campeón por un rato, a la espera de lo que suceda esta tarde con Nacional y Danubio, y con la ilusión de que un milagro opere a su favor.