Peñarol sabe de semifinales
La semifinal de este jueves ante Vélez será la número 20 en su historia en la Copa
La historia de Peñarol sumará un nuevo capítulo este jueves cuando se enfrente a Vélez Sarsfield por las semifinales de la Copa Libertadores, en la que será la vigésima vez que los aurinegros llegan a esta instancia en el principal certamen continental.
Con el título, Peñarol ingresó directamente a semifinales de la Copa de 1962, tal como lo disponía el reglamento en ese entonces. En esa instancia se cruzaron con Nacional, en los primeros clásicos por la Libertadores. El primero lo ganaron los albos por 2-1 (R. González y Escalada (N), Spencer (P)), el segundo fue para los carboneros por 3-2 (Spencer 2 y Cabrera (P) y Doukzas (N)), por lo que hubo un tercero que terminó igualado 1-1 (Spencer (P) y P. Acosta (N)). Con ese resultado los mirasoles pasaron a la final, por diferencia de goles, en la que cayeron ante Santos.
En 1963 Peñarol volvió a llegar a semis. Anteriormente había pasado su llave en la que estaba junto a Everest de Ecuador, equipo al que le ganó por 5-0 de visitante y por 9-1 en el Centenario. Luego los aurinegros cayeron ante Boca Juniors tras perder los dos partidos.
Tras su primera ausencia en el certamen en 1964, los aurinegros regresaron en 1965 y llegaron a la final donde perdieron ante Independiente, que logró su bicampeonato. En semifinales lo aurinegros tuvieron un duro cruce ante Santos de Pelé. En San Pablo ganaron los brasileños por 5-4; en la revancha Peñarol ganó por 3-2; por lo que hubo un desempate, en el Monumental de Buenos Aires, en el que los mirasoles ganaron por 2-1, con tantos de Joya y Sasía, mientras que Pelé marcó para su equipo.
Al año siguiente, Peñarol volvió a levantar la copa tras la histórica final con River Plate en Santiago. En ese momento se comenzaron a aplicar las semifinales con tres equipos, en las que jugaban todos contra todos y el ganador de esa llave pasaba a la definición. El conjunto que era dirigido por Roque Gastón Maspoli accedió a la final tras superar a Nacional y Universidad Católica de Chile.
En 1967 Peñarol ingresó directo a las semifinales donde volvió a enfrentarse con Nacional y con Cruzeiro. La serie la ganaron los tricolores que luego perderían la final ante Racing de Avellaneda.
Lo mismo le ocurriría al aurinegro en 1968 y 1969, años en los que también quedaron al borde de la final. En el 68 –el certamen volvió a las semis con dos equipos con cuartos de final con llaves de tres- perdieron la serie frente a Palmeiras, mientras que en el 69 cayeron ante Nacional, que nuevamente llegó a la final y perdió, esta vez ante Estudiantes.
Los 70’s, para el olvido
La historia quiso que en 1970 Peñarol vuelva a la final de la Libertadores tras superar a Universidad de Chile en tres partidos. El primero, en Santiago, fue victoria por 1-0 para los trasandinos; el segundo, en Montevideo, lo ganó el aurinegro por 2-0 con goles de Acuña y Spencer; mientras que el tercero, en cancha de Racing de Avellaneda, fue empate 2-2, lo que determinó que avanzaran los mirasoles pro diferencia de goles. En la final los esperaba Estudiantes, que volvió a amargar a un club uruguayo.
Tras la floja actuación de 1971 –Peñarol fue eliminado en primera fase del grupo que fue liderado por Nacional, que luego obtuvo su primera Libertadores-, los aurinegros volvieron a llegar a semifinales en 1972, donde nuevamente quedaron eliminados. En esa llave –que volvió a disputarse con tres equipos- jugaron tres clásicos ante los tricolores: los dos primeros empatados a uno y el tercero ganado por los albos por 3-0 con tres goles de Luis Artime. De todas formas, Universitario de Perú, el otro equipo de la serie, fue el que pasó a la final, despachando –por diferencia de goles tras igualdad de puntos entre los equipos- a los dos grandes uruguayos.
Contrario a lo que fue la gran década del 60, en el 70 los aurinegros no lograron llegar a ninguna final, tras varias semifinales. En 1974 quedaron eliminados en esa instancia ante Huracán e Independiente; en 1976 ante River Plate y los rojos de Avellaneda; y en 1979 ante Boca Juniors e Independiente nuevamente, equipo que en esos años tuvo su “época dorada” al ganarla en el 72, 73, 74 y 75.
Las últimas semifinales
Luego de no participar en 1980 -por Uruguay jugaron Defensor y Nacional, que obtuvo su segunda Libertadores-, los aurinegros volvieron a la Copa en 1981 y otra vez llegaron a semifinales donde formaron el grupo junto a los tricolores y Cobreloa de Chile, equipo que pasó a la final.
Peñarol tendría revancha al año siguiente frente a Cobreloa, conjunto al que le ganaron la final con gol de Fernando Morena en la que fue la cuarta Libertadores de los aurinegros. Para llegar a esa definición los carboneros debieron superar la durísima fase previa en la que enfrentaron a Flamengo y River Plate.
Como campeón vigente, en 1983 Peñarol ingresó directo a semifinales donde superó a Nacional y Atlético San Cristobal. En la definición se cruzó con Gremio de Porto Alegre, equipo que se quedó con el título al ganar la segunda final en Brasil.
Peñarol volvió a estar en las semifinales de la Copa Libertadores en 1985. Los aurinegros compartieron la llave con América de Cali y El Nacional de Quito, y no lograron superarla.
En 1986 el equipo aurinegro realizó una flojísima presentación, terminó último en una serie en la que estaban River Plate, Boca Juniors y Wanderers –que culminó segundo en el grupo-.
Pero al año siguiente se recuperó y nuevamente llegó a lo más alto del continente. Los aurinegros volvieron a ser campeones tras derrotar a América de Cali en la final disputada en Santiiago de Chile, donde Diego Aguirre –actual DT mirasol- marcó el agónico gol que valió la Copa. En semifinales los aurinegros superaron a River Plate e Independiente, dos pesos pesados.
Han pasado 24 años sin que Peñarol participe en las semifinales de la Libertadores y este jueves, ante Vélez Sarsfield, los aurinegros tienen la oportunidad de comenzar a escribir una nueva página en su rica historia, que lo coloque en la final del certamen. Experiencia tiene de sobra.