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Esta historia de Peñarol era previsible cuando cambió de monta en el medio de la corriente cuando fue a buscar a Da Silva para suplir a Gregorio Pérez. Era el síntoma inequivocó de algo no funcionaba. Y la campaña del equipo en la Copa lo confirma. Último, con apenas dos goles y con vicios que le van a costar al técnico Da Silva erradicarlos. Peñarol comete errores infantiles en el fondo. Sus jugadores marran pases sencillos. El equipo no genera juego y ni hablemos de situaciones de gol.

El martes vivió otra pesadilla al caer por goleada ante Atlético Nacional.

El partido quedó sentenciado luego de un extraño primer tiempo donde Atlético Nacional anotó en el amanecer y en el ocaso del mismo.

Peñarol reiteró el mismo error del cual su técnico Jorge Da Silva se había quejado hace dos semanas en Jardines: un centro frontal. Torres tomó la pena en media cancha, y en el segundo palo la bajaron para el ingreso de Murillo que llegó antes que Silva.

En los minutos posteriores el elenco colombiano se dedicó a tocar la pelota lateralmente, sin profundizar, como administrando energías. Peñarol corrió de un lado a otro sin agarrar el balón. Hasta que el equipo de Da Silva pudo llevar a los colombianos a su ritmo de partido. Sin ser nada del otro mundo el aurinegro rondó el arco de Pezutti y estuvo a punto de igualar con un tiro libre de Mora que estremeció el travesaño.

Pero sobre el final Atlético Nacional le pegó el golpe de nocaut a Peñarol. Un tiro libre de Pabón, desde aproximadamente 30 metros, fue inatajable para Lerda. Y el elenco de Medellín se retiró 2-0 arriba en el marcador.

En el segundo tiempo existió un solo equipo en el campo, el colombiano.

Peñarol fue una lágrima. Un equipo que no genera juego, que no fue capaz de elaborar una sola situación de gol, que pierde pases de forma alarmante y que fue dominado a placer por Atlético. Una muestra de la pobreza aurinegra fue que el primer remate al arco, aparte del tiro libre, fue a los 74 minutos. Increíble.

Con el citado panorama no era de extrañar que el elenco de Medellín llegara al tercer gol por intermedio de Diego Álvarez.

Peñarol vuelve golpeado de la ciudad de Medellín y con la alarma encendida para el Uruguayo.