Peñarol tiene una asignatura pendiente
El partido del miércoles ante Atlético Tucumán es determinante para que los aurinegros recobren el rumbo
Peñarol tiene la obligación de levantarse rápido del tremendo sacudón que le dio Torque el sábado por el Torneo Apertura cuando no solo no lo dejó apearse al primer puesto y volver al mismo después de que por la tarde Nacional empatara 0-0 con Liverpool dejando dos valiosas unidades.
El tiempo transcurre y no lo ayuda mucho ya que el miércoles deberá recibir a Atlético Tucumán por la segunda fecha de su grupo por la Copa Libertadores y juega con la necesidad de ganar, algo que su rival también tiene en común luego de haber perdido como local contra Libertad de Paraguay por 2-0. Es que el conjunto carbonero debutó con derrota 1-0 ante The Strongest en La Paz.
En ese partido no estaba su figura principal, el goleador histórico, el Pulga Rodríguez, con más de 120 goles, quien sí estará el miércoles en el Campeón del Siglo. Jugó el sábado a la noche y metió un gran pase para el primer tanto en el 2-0 ante Independiente en Avellaneda.
El que no estará es Walter Gargano, uno de los principales animadores del mediocampo aurinegro, quien además, le adosaba voz de mando a esa zona y también dentro del vestuario es uno de los referentes ineludibles. El volante, como se sabe, tiene para seis meses de recuperación luego de haber sido intervenido quirúrgicamente de los ligamentos cruzados de su rodilla derecha.
Esa es la gran baja que Peñarol no ha logrado superar. El aporte de Gargano era esencial en este equipo y desde que él no juega, el conjunto de Leonardo Ramos ganó con lo justo ante Atenas en Maldonado, y luego solo empató con Danubio y perdió con Torque en el resultado menos esperado del año.
La asignatura pendiente
"Ganar la sexta (Libertadores) es mi obsesión", cantan hinchas y dirigentes de Peñarol en los últimos años. Un deseo común que une a todos, pero que más que obsesión puede sonar a quimera o a un sueño, sobre todo, si se toman en cuenta las últimas 10 Copas.
De esas 10 –sin contar esta en la que ya perdió en el debut–, el club no participó en tres: las de 2008, 2010 y 2015.
De las siete restantes en las que tomó parte, en una de ellas, la de 2009, solo compitió en la primera fase, ya que no accedió a los grupos porque lo eliminó Independiente Medellín.
Por lo tanto, solo quedan seis en las que observar cómo le fue. La mejor, obvio, fue la de 2011 cuando llegó a la final que perdió con Santos de un jovencísimo Neymar. En las otras cinco, en ninguna pasó de la fase de grupos, siendo tercero (penúltimo) en tres de ellas y último en las dos restantes.
Desde ese punto de vista y si se le agrega que el club mirasol no consigue una Libertadores o un título internacional desde hace 31 años, no se debería ser demasiado optimista.
¿Tiene un plantel como para pelear? Sí, al menos para luchar por clasificar en el grupo. Hay que ver cómo se recupera anímica y futbolísticamente de la baja enorme de Gargano en una zona medular como la media cancha y cómo cambia la mentalidad después del sablazo de Torque.
Los números dicen que en las últimas 10 copas (sin participar en tres), Peñarol consiguió solo el 37,5% de efectividad en los puntos que disputó. Además, lo dirigieron seis entrenadores distintos y salvo Diego Aguirre en 2011 que al menos alcanzó el partido decisivo, todos defeccionaron: Julio Ribas en 2009 (no pasó siquiera a la fase de grupos), Gregorio Pérez y el Polilla Da Silva en 2012, el propio Polilla un año después, Jorge Fossati en 2014, Da Silva en 2016 y Ramos el año pasado.
Por más que esto recién comenzó y que falta mucho, y más allá de que los números de los últimos años no lo respaldan, en Peñarol son optimistas de poder clasificar a la siguiente ronda de la copa.
Para cambiar la pisada, el fútbol del equipo deberá aparecer en todas sus líneas. Cristian "Cebolla" Rodríguez es el estandarte de un plantel con hambre de gloria y que está necesitado de un triunfo internacional ya.
Por eso el partido de este miércoles es casi decisivo para Peñarol. No puede dejar pasar la oportunidad y, tal como lo hizo el año pasado en el Campeón del Siglo, tendrá que vencer a los tucumanos porque si no, ya de entrada la Copa Libertadores se le va a hacer cuesta arriba.
La pelota la tiene el equipo de Ramos. Hay que ver cómo mueve las piezas para lograr el triunfo.
Rojo vuelve al lateral
El lateral Rodrigo Rojo, quien ya jugó en La Paz cuando debutó Peñarol ante The Strongest por la Copa, volverá a la titularidad este miércoles cuando los mirasoles enfrenten a Atlético Tucumán en el CDS. Lucas Hernández todavía tiene dos encuentros de suspensión de la copa pasada.
Un retorno: Formiliano diferenciado
El zaguero de Peñarol, Fabricio Formiliano, una de las principales piezas del equipo que dirige Leonardo Ramos y que ha tenido excelentes partidos en esta temporada –salvo ante Torque, encuentro en el que todo el plantel desentonó– entrenó el domingo de manera diferenciada en Los Aromos debido a una contractura en el sóleo. No obstante, se espera que llegue bien al miércoles.