Entre los nervios y la ansiedad que pasaron factura en los primeros minutos en los futbolistas de Peñarol y que Juventud de Las Piedras se la hizo difícil, con una propuesta muy ofensiva, el aurinegro tuvo que esperar hasta el minuto 85, cuando Juan Manuel Olivera estableció el 2-0 definitivo, para dar rienda suelta a la celebración de un triunfo que libera de presiones, que premia el trabajo, distingue individualidades, ahuyenta fantasmas y corta la histórica racha de 16 años sin ganar el Torneo Apertura.
Peñarol volvió
En un partido en el que Juventud se la hizo muy difícil, el aurinegro firmó el título por adelantado y demostró por qué fue el mejor del primer semestre