Petro va a reorganizar su gabinete y reanuda conversaciones con el ELN
El mismo día de la Conferencia por la Paz en Venezuela llevada a cabo en Bogotá, el mandatario colombiano Gustavo Petro pidió “la renuncia protocolar” de sus ministros al tiempo que anuncia que las conversaciones con el ELN se retomarán en La Habana
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, pidió este martes la renuncia protocolar a sus ministros para reorganizar su gabinete, informaron fuentes del gobierno recogidas por las agencias de noticias. El mandatario de izquierda cuenta con 18 ministros y se estima que varios de ellos cambiarán de cartera mientras que otros dejarán el Ejecutivo.
Aunque Petro no hizo comentarios al respecto, el debate por la reforma de Salud propuesta por él y por Carolina Corcho, su ministra de Salud, lleva días con fuertes cruces entre los aliados del Partido Liberal y Colombia Humana, el partido fundado por Petro y al que pertenece Corcho.
Para la analista colombiana Ingrid Betancourt, esta reforma va a generar un agujero fiscal en las arcas de gobierno porque busca la atención pública por encima de los efectores privados como sucede desde hace años en el país, donde se alternaron liberales y conservadores.
Antes de asumir en agosto de 2022, en su campaña Petro se comprometió a universalizar el derecho a la atención sanitaria. La psiquiatra y politóloga Corcho tomó el cargo de ministra de Salud con la decisión de impulsar esos cambios.
El presidente sabe que requiere más presupuesto para llevarla a cabo y por eso está urgido del debate en un Congreso donde no tiene mayoría propia y deberá lidiar con el poderoso lobby de los prestadores privados de salud y con la gran mayoría del espectro político ajeno a su partido.
De ahí que los cambios en el gabinete puedan significar una ruptura de la coalición de gobierno.
La decisión de Petro se conoció después de que este martes en la noche se levantó en la Cámara de Representantes la sesión por falta de quorum cuando se iba a tratar la reforma sanitaria. Varios legisladores aliados al mandatario decidieron no aprobar el proyecto original.
Más tarde, Petro reaccionó en su cuenta de Twitter sobre el tropiezo del proyecto de ley: "La invitación a un pacto social para el cambio fue rechazada. La coalición política pactada como mayoría terminó en el día de hoy por decisión de unos presidentes de partido. Alguno de los cuales amenaza a la mayoría de su propia bancada".
El mandatario siguió con la advertencia velada del cambio de gabinete: "Tal situación nos lleva a un replanteamiento del gobierno".
El año pasado, la coalición de Petro logró la aprobación en el Congreso de la reforma tributaria. Este año el mandatario se encontró con las disidencias de los partidos Liberal, de la Unión por la Gente y Conservador. Las tres fuerzas –que venían trabajando con tensiones, pero a favor de Petro– publicaron en Twitter que no votarían la reforma a la salud tal como la envió la ministra de Salud.
Además de esa reforma, Petro quiere que el parlamento debata su proyecto de reforma laboral y el del sistema pensional. El mandatario de izquierda se encontró con un Estado que refleja la realidad de una sociedad colombiana donde los derechos de los sectores más desposeídos están postergados debido a la alternancia de partidos ligados a sectores económicos poderosos.
La prueba para Petro es exigente porque tanto la prensa local como sus aliados entraron en un proceso de críticas muy agudas. Esto contrasta con el despliegue logrado por el mandatario en sus relaciones internacionales, especialmente por su buen vínculo con Washington. Cabe mencionar que el principal socio comercial de Colombia es, precisamente, los Estados Unidos.
De acuerdo a lo publicado por medios locales, es probable que haya algunos enroques en el gabinete. El ministro del Interior, Alfonso Prada, podría pasar a la cartera de Defensa. Sin embargo, Petro mantendrá a Carolina Corcho en la cartera de Salud, dado que es el punto donde quizás el mandatario pueda aceptar algunos cambios, pero no resignará su proyecto sanitario.
Ayer, el mandatario hizo referencia a la necesidad de que el Gobierno se declare en emergencia para sacar adelante las soluciones que requiere el pueblo colombiano.
"Yo pienso que el gobierno debe declararse en emergencia. Significa que día y noche los equipos gubernamentales estén trabajando en cómo bajar el precio de los alimentos, en cómo entregar tierra al campesinado, en cómo tener más alimentación sembrada y por tanto menores precios, porque este es un punto fundamental de la paz", afirmó.
En otro orden, Petro anunció el inicio de la tercera ronda de negociaciones de su gobierno y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), en La Habana. Las conversaciones se reanudarán el próximo 2 de mayo.
La nueva ronda estaba prevista para este miércoles 26 de abril, tras los intentos de llegar a una tregua en noviembre en Caracas, Venezuela, y en marzo en Ciudad de México.
Por su parte, la delegación del gobierno colombiano ratificó en un tuit del Alto Comisionado de Paz "su voluntad de avanzar en el proceso" y valoró el apoyo de Cuba.
Petro cree que es importante pactar una tregua tras el ataque del ELN que dejó nueve soldados colombianos muertos el 29 de marzo. El ELN sostuvo frustradas conversaciones con cinco gobiernos. Con unos 3.500 combatientes, el grupo tiene una estructura con relativa independencia entre sus frentes, lo que dificulta un eventual acuerdo.