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Hace unos días, el presidente de la República, José Mujica, llegó hasta el bar Pistacho, ubicado en la esquina de Acevedo Díaz y Hugo Prato (Parque Rodó)–donde antes funcionaba la parrillada Los Picapiedras– y allí, con el local cerrado especialmente para el mandatario, mantuvo una reunión con directivos de la empresa Tenfield.

En esa ocasión el nombre de Pistacho estuvo en los medios,aunque no fue la única vez que bar fue escenario de reuniones informales protagonizadas por dirigentes oficialistas que se han convertido en habitués del boliche.

Algunos de los que lo frecuentan se juntaban antes en el bar El Tigre, pero el negocio cambió de dueño. Fue entonces que algunos de sus parroquianos empezaron a pensar en otro lugar para sus tertulias, básicamente nocturnas.

Uno de los propietarios del bar es el publicista Jorge Caponi (Impetu), y entre sus socios se cuentan el subsecretario del Ministerio de Economía, Pedro Buonomo, y el embajador uruguayo en Buenos Aires, Guillermo Pomi. También están vinculados con el bar el abogado Leonardo Costa, ex prosecretario de la Presidencia durante el gobierno de Jorge Batlle, y el empresario kirchnerista argentino Gustavo Yocca, propietario del diario La República.
Pistacho no es lo único que vincula a Yocca con los dirigentes del MPP mencionados.

El embajador Pomi jugó un papel central en los contactos que llevaron a Yocca a comprar el diario La República. De estos contactos estuvo al tanto en todo momento el presidente José Mujica así como figuras del kirchnerismo cercanas a la presidenta Cristina Fernández.

Fuentes frentistas dijeron que la inversión de los kirchneristas argentinos en La República tuvo un fuerte componente político. Por esa razón el ex senador tupamaro Eleuterio Fernández Huidobro es uno de los dirigentes frenteamplistas que integra el consejo directivo del matutino.

Polémica en el bar
El pasado jueves 16 Yocca llegó al bar sobre la hora 22 y 30 y, luego de que todos los mozos lo saludaron, se sentó a compartir una mesa con Buonomo. Unos minutos antes, Buonomo había estado en otra mesa del bar con Mario Bergara, presidente del Banco Central. Compartieron una milanesa y tomaron una copa.

Las diferencias entre el equipo económico liderado por el vicepresidente Danilo Astori y el “equipo económico en las sombras” que asesora a Mujica, estaban al rojo como para que temas como el impuesto al agro no saltaran sobre la mesa de Pistacho.
“Hace dos semanas que estamos hablando de algo que nadie conoce”, comentó Bergara a Buonomo.

“Yo confío en la gente que lo hace. Hay una propuesta conceptual”, respondió Buonomo. Y agregó: “Hay una gran desconfianza mutua y eso es insostenible”. Luego, Buonomo salió a la puerta del negocio, y se quedó conversando con Costa.

En una mesa del bar estaba el secretario del ministro de Transporte, Enrique Pintado, y en otra Gustavo Torena, conocido como el Pato Celeste, gestor de la reunión que Mujica mantuvo en Pistacho con directivos de Tenfield.

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