Planes para GM y Chrysler son demasiado optimistas
Las ventas de automóviles cayeron 40% en relación al mismo período de 2008, un nivel que no permite a ningún constructor esperar beneficios
Los planes de reestructuración de General Motors (GM) y de Chrysler, retocados este lunes por la Casa Blanca, tienen la carencia de haber sido diseñados sobre hipótesis de mercado demasiado optimistas, visto el hundimiento de sus ventas en Estados Unidos.
Desde el comienzo del año, las ventas de automóviles cayeron 40% en relación al mismo período del año pasado, un nivel que no permite a ningún constructor esperar beneficios, por mejor administrado que sea.
GM había anunciado el mes pasado prever la venta de 10,5 millones de vehículos en Estados Unidos este año, en un escenario mediano, o 9,5 millones de unidades según una hipótesis más pesimista.
Chrysler contaba por su parte con un mercado de 10,1 millones de unidades, que podría caer a 9,1 millones según su previsión más pesimista.
Una venta de 10,5 millones de vehículos representaría una caída de 20% del mercado estadounidense, luego de un descenso de 18% en 2008, ya considerado por los analistas como catastrófico. En los últimos años, se vendían entre 16 y 17 millones de vehículos por año en Estados Unidos.
Los gabinetes de análisis especializados JD Power y Edmunds estiman que en marzo se debería registrar una nueva caída de las ventas de 40%. Sobre esas bases, el mercado podría caer a 8,9 millones de unidades en 2009.
Los planes de reestructuración presentados por GM y Chrysler fueron considerados no viables por Washington, luego de que el grupo de trabajo designado por el presidente Barack Obama evaluara que los constructores no podrán salir de la crisis sin ir más lejos en sus reformas.
El gobierno no está dispuesto a continuar financiando a los dos grupos a menos que demuestren que pueden volver a ser rentables.
Obama advirtió por otra parte el lunes que la recuperación de la industria automotriz estadounidense no podrá realizarse sin pasar por mayores supresiones de empleos.
"Hay empleos que no podrán ser salvados y plantas que no reabrirán", afirmó.
En febrero, GM había anunciado su intención de suprimir 47.000 empleos en el mundo este año, luego de haber eliminado ya varias decenas de miles de puestos desde 2006.
Por su parte, Chrysler preveía la supresión de 3.000 empleos este año, para cerrar su plan de viabilidad, luego de haber eliminado más de 30.000 puestos entre 2007 y 2008.
Según Michelle Krebs, analista de Edmunds, "es bastante claro que GM y Chrysler deberán hacer más en lo que respecta a supresión de empleos y reducción de capacidad" de producción.
Expresando una decepción compartida por varios analistas del sector automotor, Krebs subraya haber revisado a la baja "en varias oportunidades" sus estimaciones de mercado para el año y no estar segura de que no "serán revisadas nuevamente a la baja".
"No hay muchas señales positivas, lamentablemente", agregó Krebs, para quien la clave de la recuperación de los constructores de automotores reside "en la estimulación de la demanda", a través de incentivos a la compra.
"Una demanda normalizada debería situarse en torno a 13,5 o 14,5 millones de unidades", según Himanshu Patel de JPMorgan Chase, quien espera que el mercado "haya alcanzado o esté cerca de alcanzar" al término del primer trimestre de 2009, "su nivel más bajo del ciclo".