La opinión pública, ese concepto inasible y tantas veces citado, resulta un arma de doble filo que puede empujar a los gobernantes a la mejor de las acciones o a la peor de las infamias.
Pobres y, para peor, vagos
La mayoría de los uruguayos considera, manejando vaya a saber qué información, que quienes reciben ayuda del Estado son todos vagos.