Pocitos es escala para el Mundial
A partir del jueves, en el Estadio Arenas del Plata y con entrada gratuita, comenzarán los Panamericanos de beach handball que otorgan cupos para los torneos de Omán que se llevarán a cabo en julio
El estadio Arenas del Plata de Pocitos volverá esta semana a ser escenario de un torneo internacional cuando a partir del jueves comiencen los Campeonatos Panamericanos de beach handball masculino y femenino. El certamen, que atrapará la atención de los uruguayos, tendrá a las mejores selecciones de América buscando cupos para el Mundial de Omán, que se llevará a cabo en julio.
De esa selección no estarán las experientes Jussara Castro y Mariana Fleitas. Tampoco Alejandra Ferrari que se va a jugar a Brasil.
La arquera Noelia Artigas, Leticia Schinca, Natasha Lachaise –elegida mejor puntera del Mundial de Cádiz 2008– y Paula Fynn, una de las goleadoras de la selección sala, son las figuras del equipo.
“El grupo tuvo un excelente nivel de compromiso y actitud en los entrenamientos, varios de los cuales se hicieron a las 6.30 de la mañana. El esfuerzo ya tuvo su recompensa en el proceso vivido. Esperemos que también lo tenga en lo deportivo”, expresó Trejo.
Un solo cupo
En el torneo de varones Uruguay enfrentará a Brasil, Argentina, Ecuador y Venezuela. Al equipo lo dirige Gastón Balletto, quien toma la posta de Jorge Botejara, el último en dirigir al beach de varones, en los Odesur de Playa de Uruguay 2009.
Uno de los puntales del equipo es Jonathan Ansolabehere, puntero goleador en la selección de sala y armador en beach donde se juega de a cuatro en vez de siete.
“El objetivo es llegar a la final y tenemos posibilidades. Con Argentina venimos bien cada vez que jugamos en los últimos tiempos. Ecuador y Venezuela viene creciendo mucho y son rivales a cuidar”, contó a El Observador.
Brasil está despegado. Además es el último campeón mundial (Turquía 2010). Ya están clasificados por esa condición al Mundial 2012 por lo que hay solo una plaza a definirse en Pocitos.
Para el pívot Maximiliano Malfatti no hay imposibles: “El beach empareja bastante. En sala la diferencia con Brasil es abismal. Acá se juega en menos tiempo y si bien Brasil es potencia los partidos hay que jugarlos”, argumentó.
Así se juega
El beach handball se juega en cancha de 12 metros por 27 metros y cada equipo tiene 4 jugadores. Cada partido consta de dos sets de 10 minutos cada uno y no pueden terminar en empate. En ese caso gana el que anota primero después del tiempo reglamentario. Si cada equipo se lleva un set el partido se define en shoot out, donde cada jugador arranca desde su arco para definir ante el golero rival. Los goles de penal, fly, giro de 360 grados y de golero valen doble. Por esta razón, cuando el equipo ataca utiliza a un jugador de campo con casaca de golero para que el tanto valga doble. Cuando se defiende, el cambio por el golero verdadero se realiza a toda velocidad para no recibir un tanto.
En Uruguay, los jugadores que practican esta modalidad de hándbol provienen del sala.
En verano se disputan tres torneos y un Súper 4, que se jugó el domingo en Punta del Este junto a los campeones argentinos de la especialidad.
“Estos torneos que cada uno jugó por su club (que no son los mismos que los de sala), sumados a los entrenamientos en la selección nos da una buena base para afrontar el torneo” contó Malfatti.
Malfatti también es jugador de selección sala al igual que Alejandro Lasa y Juan Benítez. Rodrigo Bernal y Pablo Caro también tienen pasado celeste bajo techo.
Ahora los espera el desafío de la arena. El prestigio de ganar en casa y el desafío de volver a un Mundial, tal como lo hicieron ambas selecciones en 2008. Pocitos espera con las puertas abiertas.