Veinticuatro horas después de que el Ejecutivo español, con el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, a la cabeza, desplegara un arsenal de medidas judiciales y políticas e incluso buscara apoyo internacional para impedir el próximo 1 de octubre el referéndum independentista de Cataluña, la tensión es cada vez mayor y las posiciones se presentan cada vez más irreconciliables.
Policía catalana advierte sobre disturbios y la tensión aumenta
Mossos d´Esquadra son reacios a cumplir orden judicial de precintar locales de votación