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Los hechos de violencia de este domingo en el Estadio Tróccoli tras el partido Cerro-Peñarol siguen trayendo consecuencias. Este lunes por la noche, tras la reunión de la directiva, el presidente de Cerro, Carlos Cairo, presentó su renuncia indeclinable.

Junto a él anunció su alejamiento otro de los miembros de la directiva, Carlos Reguera, y el intendente del club, Marcelo Bentancur. Los últimos dos fueron agredidos por parciales de su propio club cuando intentaron ayudar a los hinchas de Peñarol que habían resultado lesionados luego de que el alambrado del Tróccoli cediera y que una avalancha de hinchas cayera sobre ellos.

El auto de Bentacur fue apedreado mientras trasladaba a los parciales aurinegros hacia el Casmu en su auto particular, mientras que Reguera también fue golpeado a la salida del estadio.

Dolido por la reacción de los simpatizantes de su propia institución, y por el fracaso de una jornada que se había iniciado como una fiesta, ya que el club recibía nuevamente a Peñarol en su escenario tras varios años, el dirigente anunció la decisión a sus pares.

“Acá nadie es inocente. Yo soy el responsable porque organicé un espectáculo y no pude darle seguridad a la gente. Terminó en caos y debo admitirlo”, dijo el directivo cerrense.

Según pudo saber Observa de acuerdo a fuentes del club, junto a ellos podrían renunciar varios otros de los miembros de la directiva, aunque aún no han hecho pública su decisión.

(Observa)