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Desde el 22 de noviembre de 2012, familiares y amigos del periodista estadounidense James Foley tenían la esperanza de que fuera liberado por el grupo de yihadistas que lo secuestró en la provincia de Idlib mientras cubría el levantamiento contra el gobierno de Bashar al Asad.

Foley no era ningún improvisado. El experimentado vídeo-periodista sabía los riesgos que corría y se reconocía seducido por la adrenalina de la primera línea de combate.

"Creo que el periodismo en la primera línea es importante, sin esas fotos y vídeos y experiencia de primera mano no podemos contar realmente al mundo lo terrible que puede ser", aseguro Foley en una entrevista en la web GlobalPost, de la que era colaborador.

En 2011 le tocó vivir las consecuencias de la guerra en carne propia cuando fue secuestrado en Libia. Durante sus dos meses de cautiverio, vio morir a su amigo el fotógrafo sudafricano Anton Hammerl por fuerzas del entonces presidente Muamar Gadafi.

"Siempre está la adrenalina de estar cerca del combate, y ser capaz de regresar y contar esa historia", agregaba el reportero, que trabajó como "freelance" en coberturas previas, tanto en Afganistán como en Irak, Libia o Siria.

Luego de ser liberado Foley se sintió responsable por la muerte de su compañero y lanzó una campaña para ayudar a su familia del fallecido.

Lejos de amedrentar su vocación pro informar desde la línea de combate, después de Libia Foley decidió regresar a la región, esta vez a Siria, para relatar la guerra civil entre las fuerzas del gobierno de Bachar al Asad y los rebeldes sirios, entre los que figuraban yihadistas del Ejército Islámico.

En noviembre de 2012, cuando se dirigía hacia la frontera siria con Turquía, fue secuestrado de nuevo.

Aunque en un principio se había informado que estaba en manos de las milicias "shabiha" del ejército gubernamental de Al Asad, posteriormente se reveló que estaba retenido por miembros del Ejército Islámico (EI) en Siria.

El triste final de Foley fue visto por millones de personas en todo el mundo luego de que el grupo yihadista Estado Islámico (EI) en represalia por los bombardeos aéreos norteamericanos en Irak.

Al extremo

Sheera Frenkel, corresponsal para Medio Oriente de BuzzFeed, fue de las últimas personas que vieron con vida a Foley antes de su viaje a la frontera con Turquía.

"Era un periodistas generoso que nunca escondía una pista o un teléfono que pudiera ayudar. Podías estar horas hablando con él sobre todos los detalles de una historia para conseguir la perspectiva correcta ", recuerda.

Foley, oriundo de Nuevo Hampshire, se graduó en Historia en la Universidad de Marquette (Wisconsin) y luego, cuando resolvió ser periodista, se apuntó al prestigioso programa Medill de la Universidad Northwestern (Illinois), que culminó en 2008.

Trabajó para GlobalPost , AFP, la televisión pública estadounidense PBS y mantenía un blog personal titulado "Un Mundo de problemas".

La última historia de Foley, publicada en octubre de 2012, relataba el creciente descontento de los civiles en Aleppo (Siria) con los rebeldes que luchaban contra las fuerzas gubernamentales.

"A medida que continúa el deterioro, muchos civiles están perdiendo la paciencia con la cada vez más violenta e irreconocible oposición - obstaculizada por luchas internas y falta de estructura, y profundamente infiltrada tanto por luchadores extranjeros como por grupos terroristas", relataba el reportero.

Fueron precisamente estos grupos, en una historia que ahora parece profética, los que finalmente acabaron con su vida.

Operación de rescate fallida

El departamento de Defensa de Estados Unidos informó que lanzó a principios de este verano en Siria una operación para liberar a rehenes estadounidenses en manos del grupo yihadista Estado Islámico (EI), pero la misión no tuvo éxito porque no se acertó su localización.

Los diarios The Washington Post y The New York Times que fuentes oficiales indicaron que Foley habría sido uno de los potenciales liberados de prosperar la misión.

Horas antes del anuncio del Pentágono, el presidente estadounidense, Barack Obama, hizo una declaración pública breve y contundente en la que aseguró que Estados Unidos "estará vigilante y no descansará" a la hora de hacer "lo necesario para que se haga justicia" por la muerte de Foley, de 40 años.

El Comité para la Protección de Periodistas aseguró que hay unos 20 periodistas desaparecidos en Siria. Según informa este jueves el periódico estadounidense The New York Times tres de ellos podrían ser ejecutados próximamente.

Rescate multimillonario

The New York Time informó que los terroristas islámicos que decapitaron a Foley pidieron un rescate multimillonario al gobierno de los Estados Unidos.

El jefe ejecutivo del Global Post, Philip Balbony, reveló a The Wall Street Journal que la suma solicitada u$s 132.5 millones, pero el gobierno de Obama se negó a negociar con los terroristas.

Este tipo de política de no hacer concesiones no es seguida por todos los países occidentales. Según recuerda NYT otros aliados europeos han pagado "rutinariamente" sumas significativas para que sus rehenes sean liberados, como en el caso de Francia o España.

Una de las razones por las cuales Estados Unidos se niega a pagar es porque estas millonarias sumas son una importante fuente de financiamiento para Al Qaeda.

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