Se consume el primer tiempo en el Saroldi de River-Danubio. Flavio Córdoba pelea por una pelota. Comete falta y queda tirado. Se toma una rodilla. A pocos metros el juez Martín Vázquez camina con la tarjeta amarilla en una mano. El árbitro le pide que se levante para amonestarlo. Córdoba no lo hace aduciendo estar lesionado. El clima se caldea. El zaguero danubiano Jadson Viera interviene y Córdoba se para molesto y le dice de todo. Vázquez niega el ingreso de la sanidad de River. Escasos metros y un tejido separan al jugador de los hinchas de Danubio, que empieza a entonar cantos agresivos, cargados de insultos. Ante la insistencia del juez, el colombiano Córdoba se para y es amonestado.
Racismo a la uruguaya
River defendió a Córdoba porque lo agraviaron con insultos racistas; el juez no denunció nada en el formulario