ver más

Los incidentes racistas se están multiplicando en los estadios desde algunas temporadas - en España e Italia principalmente -, y la FIFA no quiere que el Mundial, extraordinaria caja de resonancia, permita a los extremistas estropear la fiesta.

Pero la voluntad de la FIFA podría enfrentarse a dificultades prácticas en Alemania, como reconoció Joseph Blatter: "Si los incidentes tienen lugar en el terreno de juego, las responsabilidades serán determinadas. Pero si ocurre entre el público, incluso si disponemos de los medios técnicos, no se puede saber a ciencia cierta. Esperamos seguidores de todos los lugares del mundo, y no sabemos dónde van a colocarse. ¿Cómo sabremos si alguien está a favor o en contra de un equipo?".

Por otra parte, antes de los encuentros, la FIFA tiene previsto colocar un cartel condenando el racismo delante de los equipos, y después, a partir de los cuartos de final, los capitanes harán una llamada a la disciplina y al respeto antes del pitido inicial.

Los médicos de los 32 equipos han firmado ya una declaración de compromiso con la prevención médica y la lucha contra el dopaje.

"Con un examen preventivo en profundidad, podemos disminuir los riesgos de un paro cardiaco repentino", señaló el jefe de los servicios médicos de la FIFA, Jiri Dvorak, firmemente decidido a evitar que ocurra un nuevo drama como la muerte del camerunés Marc-Vivien Foé, fallecido por una crisis cardiaca durante la Copa de Confederaciones en 2003.

"Hemos llegado a una serie de acuerdos con los corredores de apuestas. Y si comprobamos que las apuestas son anormales, actuaremos en consecuencia", precisó Linsi. Precaución suplementaria; todos los árbitros firmarán un documento en el que se comprometerán a que ni ellos, ni ningún miembro de su familia, tomarán parte en las apuestas.

(AFP)