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El gobierno español está moviendo todas las fichas que tiene a su alcance para impedir a toda costa –y a esta altura sin importar las consecuencias e incluso eventuales costos políticos– el referéndum para la independencia de Cataluña, previsto para el próximo domingo 1 de octubre.

En ese sentido, el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, realizó una jugada a dos bandas: por un lado, buscó un fuerte apoyo internacional a su postura y, por otro, buscó la forma de que se bloquee la apertura de los circuitos electorales.

En lo que respecta al primer aspecto de su estrategia, este martes Rajoy se reunió en Washington con el presidente estadounidense, Donald Trump.

El asunto excluyente del encuentro entre los dos mandatarios no fue otro que el referéndum en Cataluña.

El magnate republicano –que últimamente emite opinión sobre cualquier tema que esté en su agenda, le competa directamente o no– consideró que España debe "permanecer unida". Incluso, dejó planteada una duda razonable respecto a si la consulta popular finalmente se concretará.

Al comparecer ante la prensa en los jardines de la Casa Blanca, Rajoy también realizó declaraciones en el mismo sentido.

"Lo más sensato y razonable es volver al sentido común y terminar ya con toda esta historia", manifestó.

A su juicio, la concreción del referéndum catalán no hace sino provocar "división" y "tensiones".
Rajoy realizó una exhortación al "sentido común" de los dirigentes catalanes para que la consulta quede sin efecto y remató al señalar que si se concreta será "un disparate".

Precintar locales

El segundo paso del gobierno español fue mucho más directo y se concretó una vez que el la Fiscalía de Cataluña pidió a la policía local que se encargue de precintar los centros de votación ya designados para el domingo.

Además, exigió a la policía que se encargue de su vigilancia.

La orden del fiscal catalán establece que el precintado deberá concretarse antes del próximo sábado 30 y los precintos deberán permanecer intactos hasta la hora 21 del domingo 1. Asimismo, la consigna de la policía será asegurar la "no constitución de las mesas electorales".

Pero al mismo tiempo, la policía también se abocó a la identificación de los responsables de los distintos locales de votación.

En este caso, el propósito de la fiscalía es que dichos responsables aporten todos los documentos a su disposición vinculados con el referéndum.

Y como si algo faltara, se les advirtió que están obligados a no dar esos locales para la consulta.

No obstante, no fueron estos los únicos pasos dados por el gobierno en su estrategia de bloquear la consulta: también había ordenado antes a la policía la incautación de 10 millones de papeletas, así como el cierre de páginas web que promovían el referéndum y amenazas a los funcionarios que participen de la instancia electoral.

Antigua disputa

En esta región –una de las más importantes para la economía española– de 7,5 millones de habitantes, profundamente dividida entre quienes están a favor de la secesión y entre aquellos que pretenden seguir bajo la égida del gobierno central, la Generalitat está cada vez más bajo presión.

Pero las diferencias entre el presidente del gobierno regional, Carles Puigdemont, principal impulsor de la consulta más allá de la prohibición judicial y de las consecuencias ulteriores, tienen antigua data.

El dirigente catalán siempre propugnó la independencia pero también el inicio de negociaciones con Madrid, que Rajoy descartó de plano desde un principio, lo que radicalizó las posiciones hasta un punto insostenible.

A pesar de estar cada vez más acorralado y aparentemente con todo en contra, el gobierno regional se las ingenió esta semana para empezar a distribuir las 55 mil notificaciones a los ciudadanos designados para integrar las mesas de votación.

Pero para para eso debió sortear un nuevo obstáculo, pues el Correo, que depende del gobierno, se negó a hacerlo.

CLAVES

Consulta. El referéndum independendista de Cataluña es promovido por el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.

Prohibición. La consulta, impugnada por el gobierno central, fue prohibida por la Justicia, que entiende que es inconstitucional.

Apoyo
. El presidente Mariano Rajoy se reunió este martes en Washington con Donald Trump en busca de apoyo.

Cancela participación en la cumbre europea

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, canceló este martes su participación en la cumbre de la Unión Europea prevista este viernes en Estonia, dos días antes del referéndum de independencia previsto en Cataluña por los separatistas, indicó una fuente gubernamental.

"Se consideró que era mejor que en estos momentos se quedara aquí; el viernes hay consejo de ministros y está el tema catalán", declaró a AFP esa fuente, que pidió mantener su nombre en reserva. Rajoy se encontraba este martes de visita en Washington, donde fue recibido por su colega estadounidense, el presidente Donald Trump.

Según fuentes del gobierno español y estonio, Rajoy comunicó su ausencia por teléfono al primer ministro de Estonia, Jüri Ratas, que ejercerá como anfitrión de esta reunión informal, ya que su país ocupará la presidencia semestral del bloque de los 28. La reunión del viernes está sobre todo centrada en la economía digital.
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