El Chino me mira y me señala una cancha allá en medio de la nada. A lo lejos, en un descampado, se ven dos arcos. “Allá, en aquella cancha (de baby fútbol), así como la ves, ¡no sabés los partidos que se arman!”, me dice Álvaro Recoba.
Recoba, el niño suelto en el estadio
No le pidan que corra ni que marque, simplemente que entre como en la descampada canchita de su barrio, donde juega el picado con los amigos por el asado, porque con eso, simplemente con eso, alcanza y sobra