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La imagen del Muñeco Gallardo volando por el aire entre los brazos de sus compañeros en el medio de la cancha, en la tarde-noche del domingo 12 de junio en el Centenario –cuando Nacional se consagró campeón del Uruguayo y en el adiós del argentino–, le provocó sana envidia a Álvaro Recoba. Es que, después de casi dos décadas al servicio del fútbol, soñó con tener un final como el del Muñeco. Por esa razón, hace ya más de una semana su padre, hincha de Nacional, hizo los primeros contactos con el club. Según pudo saber El Observador le habló al presidente y al gerente y quedó despejado el terreno para que Chino hiciera el resto. Por esa razón el jugador de 35 años recorrió el mismo camino que su padre, habló con el presidente y con el gerente, les dijo de su sueño de terminar su carrera en Nacional y ofreció firmar un contrato a rendimiento. Unos días después, ya en esta semana y apenas Gallardo se transformó en técnico de Nacional, los dirigentes, el gerente y el DT se reunieron con Recoba. El Chino expresó su sueño de retirarse en Nacional, para que sus hijos lo vean con la camiseta tricolor, para que su familia disfrute con el futbolista en el cuadro del que se fue por la puerta del costado –cuando en plena temporada 1997, la del quinquenio de Peñarol, Francisco Casal se lo llevó a Italia– y su deseo de dejar una buena imagen; así terminó de conquistar al nuevo DT albo, si a Gallardo le quedaba un margen de duda.

La vinculación de Recoba a Nacional todavía no está cerrada, solo faltan detalles que se definirán entre el jueves y viernes. El futbolista firmará un acuerdo a rendimiento y no será considerado como uno de los refuerzos que pidió Gallardo.

En el seno del club la llegada del Chino genera sensaciones similares a las que vivieron con Matute Morales y el propio Gallardo: Recoba está en el final de su carrera y puede brindarle a los tricolores unos minutos de talento y fútbol, como los argentinos que sumaron para los dos últimos títulos del Uruguayo.

De todas formas, el presidente Ricardo Alarcón debe zurcir en el seno de la directiva, porque la llegada del futbolista no está bien vista entre algunos dirigentes que consideran que con Recoba realizarán una inversión que no se justifica. Cuando éstos sepan que es a rendimiento, pueden cambiar de opinón.


La despedida
Cuando en diciembre de 2009 Recoba regresó a Uruguay, tras su pasaje por Italia y Grecia y firmar por tres años en Danubio, el futbolista anunció su deseo de retirarse en el equipo de Maroñas. Lejos de cumplir su aspiración, antes del final del Clausura 2011 el Chino le dijo a Gustavo Machaín (DT de Danubio) que sucediera lo que sucediera al final de la temporada no seguía en el equipo de la franja. Entonces fue cuando comenzó a crecer el sueño de despedirse en los tricolores, lo que potenciado con el reconocimiento que tuvo Gallardo, el deseo de que sus hijos, hinchas de Nacional, lo vean en el club y la aspiración de su familia, el talento puro del potrero se despedirá con la camiseta de Nacional. Como quería Recoba.

46 partidos en Nacional. Recoba jugó Apertura, Clausura, finales del Uruguayo, Supercopa y Liguilla 1996, Apertura y Libertadores 1997. Disputó 46 encuentros, 3.967’, anotó 26 goles y ganó tres títulos: Clausura 1996, Liguilla 1996 y Apertura 1997.