En tanto, numerosos hinchas han comenzado a dispararle críticas y algunos se han preguntado si "se cree el dueño" de entidad deportiva más popular del país.
En tanto, numerosos hinchas han comenzado a dispararle críticas y algunos se han preguntado si "se cree el dueño" de entidad deportiva más popular del país.
Actualmente, el ex jugador es presentador de un programa de televisión en Buenos Aires que ha arrasado con los registros de audiencia.
La consulta de la prensa a Macri surgió como consecuencia de que no quedaba clara la relación de Maradona con Boca, pese a que el martes pasado el ex jugador advirtió que podría renunciar a su cargo en el caso de que hubiera resistencia a la continuidad de Basile como técnico.
Al declarar que era para él "un gusto volver a casa", Maradona dijo que, por tener "contrato", no podía llamar al presidente por los apodos que él mismo le había puesto en la etapa en la que era jugador y que desde ese momento le llamaría por su nombre.
Antes de su publicitaba designación, advirtió en varias ocasiones que necesitaba trabajar, pero que sólo aceptaría un puesto para estar cerca de los jugadores y no para pasar el tiempo frente a un escritorio.
Los hinchas boquenses manifestaron su rechazo a que Maradona "se crea el dueño del club", cuestionaron su "falta de tolerancia", se preguntaron "¿qué función cumple Maradona?" y si "se ha creído que es Dios en serio", advirtieron que el 10 "no puede decir cómo se tienen que expresar" los hinchas y que "no debe insultar" a los que no piensan como él.
El Boca Juniors ha padecido en el último año una de las depresiones más serias de su historia por una serie inusitada de derrotas, y en el comienzo de la temporada 2005-2006 necesita más que nunca de resultados positivos para evitar una crisis. La relación Boca-Maradona, también.
(EFE)