Rematarán testamento de Napoleón
La fecha del documento es el 16 de abril de 1821, 19 días antes de su fallecimiento
Encerrado en su exilio forzoso en Santa Helena, cuando veía acercarse la muerte, Napoleón ideó una estratagema para engañar a sus captores ingleses y hacer que llegara a Francia enseguida su testamento, una copia del cual se subastará ahora en París.
Ante la sospecha de que los ingleses secuestraran sus últimas voluntades, el emperador hizo que uno de sus fieles lugartenientes, el conde de Montholon, hiciera una copia de las mismas. Al no estar escrito por el propio Napoleón, el texto pasó inadvertido a los guardianes.
La casa de subastas Drouot pondrá a la venta el próximo 6 de noviembre dos de los documentos redactados por Montholon al dictado de Napoleón, considerados como piezas clave del “cuerpo testamentario” del emperador y que son los únicos que no están en manos de los Archivos Nacionales galos.
El precio estimado de los documentos es de entre US$ 108.000 y US$ 162.000.
“El testamento de Napoleón es amplio: lo escribió y lo fue ampliando a lo largo de sus últimos meses de vida. Estos dos documentos forman parte del mismo y son importantes para entender cómo la última voluntad de Napoleón llegó a Francia tras su muerte”, explicó el comisario de la venta, Christophe Castandet.
Como sospechaba Napoleón, los ingleses se llevaron el testamento original, guardado bajo llave en los archivos británicos. Pero en Francia se supo pronto su contenido gracias a las copias efectuadas por el lugarteniente del emperador. En particular, su voluntad de ser enterrado en suelo francés.
“Deseo que mis cenizas reposen en la ribera del Sena, en medio de ese pueblo francés al que tanto he amado”, redactó el emperador pocos días antes de su fallecimiento el 5 de mayo de 1821.
Los documentos subastados en noviembre tienen fecha del 16 de abril de ese año.
Napoleón estaba ya moribundo, apenas podía sostener la pluma y, postrado en su lecho, dictaba sus últimas voluntades a Montholon, el único que tenía permiso para compartir la habitación del emperador en su residencia de Longwood. (EFE)