Visto desde afuera, el jazz se puede considerar una música elegante, incomprensible, snob o incluso aburrida. Aquellos que saben disfrutarla son conscientes que no hay nada más alejado de la realidad, y que si bien los distintos géneros dentro de este estilo de música pueden llegar a ser abismalmente diferentes, muchas veces la grandeza reside en una cuestión de matiz.
Ron Carter: la noche de gala de jazz que salió bien
El jazzero hizo un recorrido en distintas claves por algunos de los estándares de jazz más conocidos