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Arrancó de titular en el Sudamericano sub 20 y después la miró de afuera. No fue convocado al Mundial de Corea del Sur. Le tocó jugar de a ratos como segunda punta. Cuando lo pusieron de 9, su puesto natural, empezó a responder con goles. Cuando el equipo se rearmó en el Clausura pasó a jugar como volante por derecha. En la recta final fue transferido a Los Angeles FC de la Major League Soccer a cambio de US$ 3 millones. Diego Rossi las vivió todas en este 2017 y terminó campeón como la figura de Peñarol.

Con 19 años, Rossi encarnó en la cancha el crecimiento que las juveniles de Peñarol experimentaron en los últimos años.

Aquel chiquilín al que un día –el 25 de abril de 2016– Pablo Bengoechea mandó a la cancha por primera vez contra Rentistas en lugar de Diego Forlán, se transformó en una de las piezas claves del equipo de Leonardo Ramos.

Jugó 33 partidos y marcó 10 goles en este Uruguayo 2017.

Arrancó como suplente de centrodelanteros que llegaron de afuera y aportaron poco fútbol y algunos goles que no valieron campeonatos: Lucas Cavallini (6 goles en 11 partidos) y Mauricio Affonso (4 en 7).

Sobre el final del Apertura, Ramos le dio la titularidad y respondió a puro gol. En su salsa: de 9.

Pero las llegadas de Lucas Viatri y el retorno de Cristian Palacios lo desplazaron a volante por derecha.

Lejos de entenderlo como un castigo, el botija aprovechó la nueva oportunidad. Y potenció su juego. Con velocidad, asistencias, y diagonales profundas puso su granito de arena para cambiarle la fisonomía al aurinegro.

En la final de este domingo ante Defensor Sporting fue el mejor de Peñarol. Se ofreció siempre a jugar, metió dos carreras profundas en las que Gastón Rodríguez le ahogó el grito de gol y fue el que más inquietó a una férrea defensa. Seguro que en 2018 lo van a extrañar.

El uno por uno

Peñarol
Kevin Dawson (6). Seguro sin conceder rebotes ante varios remates.
Guillermo Varela (5). Velocidad para pasar al ataque con buenos pases.
Fabricio Formiliano (5). Mejoró en los mano a mano aunque cuando Waterman aceleró lo complicó.
Ramón Arias (5). Firme. Fouleó mucho en las pelotas quietas en ataque.
Lucas Hernández (5). No lo dejaron pasar al ataque.
Fabián Estoyanoff (5). Generó circuitos de juego y metió algún centro peligroso. Se fue diluyendo y salió.
Walter Gargano (6). Buen pie para pasar, marca y distribución.
Cristian Rodríguez (6). Dinámica e intensidad. Otro buen partido.
Diego Rossi (7). El que más inquietó en velocidad. El mejor aurinegro.
Maximiliano Rodríguez (4). Salvo un cabezazo peligroso que le sacó el arquero volvió a aportar poco.
Lucas Viatri (5). Colaboró mucho en la marca y bajó mucho a jugar.
Cristian Palacios (4). No estuvo fino como en el resto del torneo.
Gastón Rodríguez (5). Metió una buena pelota de gol.
Yeferson Quintana (5). No pasó sobresalto alguno.

Defensor Sporting
Gastón Rodríguez (7). Arrancó con dudas ante un par de pelotas cruzadas pero realizó tres notable atajadas dejando su arco en cero.
Gonzalo Maulella (5). Correcta tarea.
Nicolás Correa (5). Sólido, impenetrable.
Andrés Lamas (5). Dominó el área y restó un montón por arriba.
Mathías Suárez (5). Cerró con velocidad y aportó buen pie para las salidas.
Carlos Benavídez (-). Se lesionó enseguida y fue sustituido.
Mathías Cardacio (7). Un relojito. Marcó nuevamente bien a Maxi Rodríguez y distribuyó juego.
Joaquín Piquerez (6). Con marca, ida y vuelta y llegada con buenos remates hizo que el equipo no extrañara a Ayrton Cougo. Solo falló el penal.
Matías cabrera (6). Otra gran demostración de aplicación táctica con lectura de juego y buena pegada.
Facundo Castro (5). Encaró y se ofreció siempre, pero generó que en otros partidos. Metió un misil en el palo.
Cecilio Waterman (5). Complicó en velocidad pero esta vez no llegó a posiciones de definición.
Martín Rabuñal (5). Marca y solidez.
Pablo López (5). Consumió minutos.
Héctor Acuña (-). Entró para patear un penal y lo erró feo.



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