Rusia busca reclutar comandos afganos que fueron entrenados por Estados Unidos
Se estima que entre 20.000 y 30.000 miembros de las fuerzas especiales afganas lucharon con los estadounidenses durante la guerra de dos décadas que Washington libró contra los talibanes
Los soldados de las fuerzas especiales afganas que lucharon junto a las tropas estadounidenses y luego huyeron a Irán después de la caótica retirada de Estados Unidos de Afganistán en mayo del año pasado están siendo reclutados por el ejército ruso para luchar en Ucrania.
La información, recogida por la cadena de noticias Al Jazeera con sede en Catar, surge de las declaraciones realizadas por tres ex generales afganos, quienes señalaron que Moscú quiere atraer a miles de ex comandos de élite para conformar una “legión extranjera”.
Según afirmó Adbdul Raof Arghandiwal, una de las fuentes citadas por Al Jazeera, el reclutamiento está dirigido por la fuerza mercenaria rusa Wagner Group mediante la oferta de una salario fijo mensual de unos US$ 1.500 y la promesa de un refugio seguro para ellos y sus familias.
“No quieren ir, pero no tienen otra opción. Asumen que de otra forma encontrarán la muerte a manos de los talibanes si permanecen en Afganistán”, explicó Arghandiwal. Hibatullah Alizai, el último jefe del ejército afgano antes de que los talibanes tomaran el poder, agregó que el esfuerzo también cuenta con la ayuda de excomandantes de las fuerzas especiales afganas que vivieron en Rusia.
Las declaraciones son consistentes con un informe del Congreso de Estados Unidos, que en agosto pasado advirtió sobre el peligro de que los comandos afganos, entrenados por los SEAL de la Marina y los Boinas Verdes del Ejército estadounidenses, puedan terminar brindando información sobre tácticas de guerra a Irán o Rusia.
El reclutamiento se produce cuando las fuerzas rusas se tambalean por los avances militares ucranianos y el presidente ruso, Vladimir Putin, lleva a cabo un esfuerzo de movilización, lo que ha llevado a cientos de miles de hombres rusos a huir del país para escapar del servicio.
Un portavoz de Yevgeny Prigozhin, integrante del círculo íntimo de Putin y fundador del Grupo Wagner, descartó la idea de un esfuerzo sistemático para reclutar a ex soldados afganos y la calificó como “una locura que carece de todo sentido”.
Si bien el Departamento de Defensa de Estados Unidos no ha hecho declaraciones oficiales, según fuentes citadas por Al Jazeera, varios altos funcionarios de Washington sugirieron que el reclutamiento no es sorprendente debido a que Moscú lo ha intentado en otros países.
No está claro cuántos miembros de las fuerzas especiales afganas que huyeron a Irán han sido contactados por los rusos. Sin embargo, según una fuente citada por la agencia de noticias Associated Press y reproducida por Al Jazeera, al menos unos 400 comandos estarían considerando la oferta de Moscú a través del servicio de chat de WhatsApp.
“Pensamos que podrían crear un programa especial, pero nadie pensó en nosotros”, dijo un excomando a Al Jazeera. El hombre, que pidió anonimato porque teme por él y su familia, agregó: “Simplemente nos dejaron en manos de los talibanes”, en referencia a la retirada de la tropas estadounidenses. Según relató, la oferta de Moscú incluye visas rusas para él, sus tres hijos y su esposa.
Según Human Rights Watch, al menos un centenar de ex soldados afganos, oficiales de inteligencia y policías fueron “asesinados” o “desaparecidos” en los primeros tres meses después de que los talibanes tomaron el poder. Naciones Unidas, en tanto, un informe de mediados de octubre, documentó 160 ejecuciones extrajudiciales y 178 arrestos de ex funcionarios gubernamentales y militares.
Según relató a la cadena Al Jazeera el exjefe del ejército afgano Alizai gran parte del esfuerzo de reclutamiento ruso se centra en Teherán, la capital de Irán, y en la ciudad de Mashhad, cerca de la frontera afgana, donde muchos ex comandos se han establecido huyendo de Afganistán.
Se estima que entre 20.000 y 30.000 miembros de las fuerzas especiales afganas lucharon con los estadounidenses durante la guerra de dos décadas que Washington libró contra los talibanes, y solo unos pocos cientos de oficiales superiores fueron transportados en avión cuando sus fuerzas armadas se retiraron del país.
Dado que muchos de los comandos afganos no trabajaban directamente para las fuerzas armadas estadounidenses, no eran elegibles para visas estadounidenses especiales. “Ellos fueron los que pelearon hasta el último minuto. Y nunca, nunca, nunca hablaron con los talibanes. Nunca negociaron”, dijo Alizai. “Dejarlos atrás es el mayor error”, agregó el último jefe del ejército afgano.