Por segunda vez en dos meses, Rusia detendrá el suministro de gas natural a Alemania a través del gasoducto Nord Stream 1 aduciendo “tareas de mantenimiento”.
Por segunda vez en dos meses, Rusia detendrá el suministro de gas natural a Alemania a través del gasoducto Nord Stream 1 aduciendo “tareas de mantenimiento”.
El gigante estatal ruso Gazprom, anunció que el corte se realizará del 31 de agosto a 2 de septiembre, aumentando así la tensión con los países de la Unión Europea dependientes del combustible importado.
"El Trent 60, único equipo de bombeo operativo, se detendrá durante tres días para llevar a cabo labores de servicio técnico y mantenimiento rutinario", informó la empresa.
El gas viaja por el gasoducto a través del Mar Báltico, desde el norte de Rusia hasta Alemania, donde es distribuido al resto de países de la Unión Europea (UE).
Según la empresa rusa, el mantenimiento será llevado a cabo en conjunto con la alemana Siemens, que aconseja realizar un servicio técnico cada 1.000 horas para “la revisión del chasis para detectar fisuras, deformaciones y manchas de quemaduras", expresó Gazprom a través de Telegram.
Cuando retome el bombeo, la provisión diaria será de 33 millones metros cúbicos, que es lo que transporta en la actualidad, reducido a ese mínimo a raíz de las sanciones aplicadas a Rusia tras la invasión a Ucrania
En el caso de Alemania, se trata de una situación dramática ya que las previsiones no son de aumento tarifario, sino de restricciones en la calefacción doméstica y en el uso industrial, que podría desembocar en una recesión, según los cálculos de varios institutos económicos.
En julio pasado, Gazprom ya había realizado una parada técnica de diez días y cuando se restableció el suministro, el 27 de ese mes, lo hizo a un 20% de la capacidad de transporte.
Berlín dijo que Rusia utilizaba el gas natural como una “estrategia de guerra”, pero quienes resolvieron “independizarse” del combustible ruso fueron los países de la UE.
No hay municipio o estado alemán donde no se hayan implementado ya restricciones energéticas, suprimiendo alumbrados nocturnos y reduciendo la provisión de agua caliente
“Rusia nos está chantajeando, Rusia está utilizando la energía como un arma. Por eso, haya un corte total o parcial, Europa debe estar preparada”, declaró la presidenta de la UE, la alemana Úrsula von der Leyen, principal impulsora del boicot al gas ruso.
La UE ha trazado la meta de ahorro voluntario en los hogares un 15 por ciento del consumo de gas entre agosto y marzo del próximo año.
El problema parecía solucionado cuando el 3 de agosto la Siemens de Alemania devolvió a Rusia una turbina de bombeo que había sido enviada a reparar a una subsidiaria canadiense y quedó bloqueada por las sanciones.
(Con información de France 24 y agencias)
El primer ministro Scholtz tuvo que gestionar una “excepción” al boicot en Canadá para que el gigantesco motor de bombeo pudiera ser devuelto al gasoducto Nord Stream I, en Rusia.
El gobierno alemán ya ha tenido que inyectar más de €15.000 millones a Uniper UN01.DE, su mayor importador de gas ruso.
La importadora ha reportado pérdidas por más de €12.000 millones desde que empezaron a comprar gas en otros lugares a precios mucho más altos.
En este marco, sectores de la coalición de gobierno alemán impulsaron que entrara en servicio el gasoducto Nord Stream II, cuya activación fue interrumpida por las medidas antirrusas.
La construcción del Nord Stream 2 concluyó a fines de 2021, pero Alemania bloqueó la certificación de las obras el 22 de febrero, un día después de que Rusia reconociera la independencia de las autoproclamadas repúblicas independientes de Lugansk y Donetsk, en el este de Ucrania.
"Sugiero encarecidamente que nos ahorremos la humillación de siempre pedirle a Putin algo que no vamos a conseguir. La dependencia de él tiene que terminar de una vez por todas", dijo Kevin Kuehnert, funcionario alemán.
El temor de la Unión Europea es que Moscú decida finalmente interrumpir la provisión de gas y derivarlo a sus compradores orientales, China, India e Irán.