China y Rusia inauguraron un nuevo puente fronterizo sobre el río Amur para unir la ciudad rusa de Blagoveshchensk con la china Heihe.
China y Rusia inauguraron un nuevo puente fronterizo sobre el río Amur para unir la ciudad rusa de Blagoveshchensk con la china Heihe.
El puente abre una nueva vía de comunicación del extremo Este de Rusia con China. Se espera que esta obra, que tuvo un costo de 340 millones de dólares potencie el comercio entre ambas naciones.
Para Rusia tiene un valor adicional, ya que representa otra de las vías posibles para sortear las sanciones comerciales que varias naciones europeas y norteamericanas impusieron sobre Moscú por la guerra de Ucrania.
El puente, que tiene un kilómetro de largo, fue inaugurado con un espectáculo de fuegos artificiales y decenas de camiones cruzaron desde ambos lados, adornado con banderas de ambos países.
Funcionarios rusos expresaron que esta obra acerca aún más a Moscú y Beijing, fortaleciendo los lazos comerciales en una “asociación ilimitada”, como expresó en su momento el presidente Vladirmi Putin poco antes de iniciar las operaciones militares en Ucrania, y que “en un mundo dividido el puente tiene un significado simbólico especial”.
En el mismo sentido se expresó el Vice Premier chino Hu Chunhua, quien remarcó la voluntad de su país de profundizar aún más la cooperación práctica con Rusia en todas las áreas.
El ministro de Transporte ruso, Vitaly Savelyev, espera que el puente permita aumentar el comercio bilateral anual en más de un millón de toneladas, con la ventaja de que el tránsito por esa vía de comunicación acorta la distancia entre China y el Oeste ruso en 1.500 kilómetros. La perspectiva del comercio bilateral es que, para 2024, el flujo de commodities entre ambos países alcance 200 mil millones de dólares.