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Michael Schumacher reconoció que "hacía mucho tiempo que no bebía tanto" como lo hizo en la fiesta de celebración de su sexto título mundial de Fórmula 1, con el que se convirtió en el piloto con más títulos mundiales seguido del argentino Juan Manuel Fangio con cinco campeonatos. Sin embargo, el hombre de la escudería Ferrari dijo no sentirse mejor pelito que el histórico argentino aunque señaló que su meta es seguir ampliando las diferencias.

Con su sexto título, Schumacher eclipsó el récord que compartía con el argentino Fangio. Schumi fue diplomático y evitó las comparaciones con Fangio. "No me quiero comparar con Fangio", declaró. "Es un piloto que está en otra dimensión. No me puedo ver en el mismo nivel" agrego Schumacher.

Otras voces, como las del ex campeón Alain Prost, son de la opinión que en el 2004 Schumacher la tendrá complicada, particularmente ante lo que perciben sería su falta de motivación. "Es el único piloto con seis títulos y falta ver si tendrá la misma hambre de triunfo para buscar el séptimo", declaró el francés Prost. "La motivación es algo que no nace de un día para el otro", concluyó.

Mencionó como ejemplo el Gran Premio de Japón, cuando quedó muy rezagado y necesitaba sumar un punto para asegurar el título. "Se demostró porque este equipo es tan fantástico. Miren lo que pasó. Perdí la trompa delantera del carro por una estupidez que cometí. Entré a los boxes en forma súbita y todos estaban listos. Son profesionales por excelencia", relató. "Hicimos los ajustes necesarios y pude recuperar terreno. A ellos les debo todo el crédito", destacó Schumacher.

En la celebración del éxito, el piloto llegó a arrasar junto a su hermano Ralf Schumacher y a Olivier Panis una de las instalaciones del equipo Toyota en el circuito de Suzuka, según relataron el lunes varios diarios. "Hacía tiempo que no me emborrachaba tanto", reconoció Schumacher, quien se caracteriza por su disciplina en el trabajo.

(Agencias)