El golpe fue tan grande que, casi 48 horas después, el tenis mundial busca respuestas y no las encuentra. Si, las hay macro: que Nadal está lesionado, que Djokovic llegó con la cabeza en otra parte, que Federer está, como dicen los yanquis, “en el lado equivocado de los 30”, o que Murray recién vuelve a ser el de antes tras su lesión de espalda. Explicaciones primarias que no permiten ir al fondo. Porque lo que pasó el sábado en Flushing Meadows fue una auténtica revolución en la forma en que entendemos el tenis en los últimos 10 años.
Se abre el cambio de era en el tenis
Marin Cilic y kei Nishikori se enfrentan hoy en una histórica final de US Open, en el que empezó a vislumbrarse un nuevo orden en el tenis mundial