Además, los responsables del experimento demostraron que de esta forma se reducen los riegos de
El casco permite el uso de hologramas que representan diferentes partes del cuerpo del paciente. De igual forma, se logra determinar con él el grosor exacto de los tejidos o el lugar concreto de los órganos cercanos, que en una operación normal permanecen invisibles y, por tanto, pueden ser afectados.
Con este dispositivo, quien opera también puede consultar el expediente medico directamente e incluso pedir consejo a colegas que siguen en directo la intervención.
Grégory comparó el "salto adelante" que supone esta tecnología con "el paso de la enciclopedia a un buscador de internet", puesto que, gracias a la revolución digital, "limita los errores humanos".
"Será como pasar de pilotar los aviones en la era de Saint-Exupery a los actuales vuelos en línea".
El médico recordó que el éxito de algunas operaciones depende de "milímetros" y que la tecnología puede aplicarse también a intervenciones vasculares cerebrales. Éstas son las más delicadas.
La tecnología de realidad aumentada ya se utiliza en las cabinas de cazas de guerra y en algunos videojuegos domésticos.