Se sacrificaron 250 millones de aves por la gripe aviar y la crisis se desplaza hacia Europa
Un estudio alerta de inminentes brotes del virus tras las migraciones de noviembre. La cepa contagia a aves silvestres y a mamíferos con efectos letales
La humanidad se enfrenta a la peor crisis de gripe aviar que resurgió en 2020. Desde entonces, al menos 250 millones de aves fueron sacrificadas en todo el mundo para intentar cortar los contagios. Las cifras son inéditas ya que, además, en ese período, los expertos estiman que también murieron más de 100.000 aves silvestres de 400 especies diferentes.
La necesidad de cortar de raíz los contagios no solo obedece a la demanda de alimento humano sino al contagio a especies de mamíferos. En una granja de visones de la localidad gallega de Carral ya se murieron ejemplares de esos mustélidos. En las playas de Perú se registró la muerte masiva de lobos marinos.
La nueva variante de virus de la gripe aviar se expande por distintas latitudes. Así lo afirma el epidemiólogo indio Vijay Dhanasekaran, de la Universidad de Hong Kong a El País de Madrid. Tanto él como su equipo investigan las mutaciones del virus y alertan que el epicentro de la crisis se desplaza desde Asia hacia Europa y África.
En ambos continentes, las aves migratorias típicas de noviembre desde las regiones árticas, puede ser el vector para la expansión del virus de la gripe aviar. El actual virus se detectó en gansos de la provincia china de Cantón en 1996.
Estos virus poseen dos proteínas -la hemaglutinina (H) y la neuraminidasa (N)- que pueden transmitirse de aves silvestres a las de corral. El virus del ganso de Guangdong era de un tipo capaz de transmitirse rápidamente entre aves de criadero y provocar en ellos enfermedades hemorrágicas con un grado de mortalidad mayor al 40%.
El grupo de Dhanasekaran detectó varios aspectos. En 2016 se originó en China un virus denominado H5N8 que es especialmente virulento en patos. En 2020, surgió en aves de corral africanas un subtipo de H5N8 clasificado como 2.3.4.4b. En 2021, emergió por reagrupamiento genético en aves silvestres en Europa el subtipo H5N1 2.3.4.4b, que desde noviembre de aquel año ha provocado “brotes sin precedentes” en animales salvajes en cinco continentes, según destaca el estudio de Dhanasekaran, publicado en la revista Nature.
“El desplazamiento del epicentro de estos virus altamente patógenos a nuevas regiones ha aumentado las oportunidades de que infecten a una gama más amplia de animales, incluidos los mamíferos”, dice el artículo.
El virus de la gripe aviar ya se detectó en focas, zorros, mapaches, pumas, linces y osos, entre otras especies. También saltó alguna vez a humanos, como en el caso de una niña de nueve años que convivía con un criadero familiar de gallinas que se enfermaron. Eso fue en 2022.
“Las infecciones repetidas en mamíferos, también en humanos, incrementan las posibilidades de que el virus se adapte, aumentando la probabilidad de una pandemia”, alerta Dhanasekaran.
El equipo analizó los genomas de 10.000 virus y también los brotes registrados desde 2005 por la Organización Mundial de Sanidad Animal y Naciones Unidas.
Los autores subrayan que la omnipresencia del virus en las aves silvestres ha acelerado la velocidad de dispersión del patógeno y ha multiplicado el riesgo de reagrupamiento genético. “Existe una amenaza perpetua de que el virus salte a los humanos. Esto se debe principalmente a la capacidad del virus para evolucionar rápidamente. Puede adquirir mutaciones que le ayuden a adherirse mejor a los receptores de las células humanas, o puede adquirir la capacidad de transmitirse por aerosoles”, explica el artículo de Dhanasekaran publicado en Nature.
“La mayor preocupación es el reagrupamiento genético de un virus H5 [de las aves] con virus de la gripe humana, que es lo que ocurrió en pandemias previas, como las de 1957 y 1968″, señala el científico indio.
Este virus “tiene una velocidad de diseminación bastante rápida, así que estudios como el de Dhanasekaran se pueden quedar desactualizados. Esa es una gran amenaza de este virus: no estamos preparados para poder contrarrestar su velocidad”, advierte el investigador indio.
El ornitólogo peruano Víctor Gamarra advierte de que la actual panzootia —el equivalente animal de una pandemia— afecta a “cientos de miles de aves silvestres” en el mundo. El primer caso de H5N1 en Perú se detectó en un pelícano el 13 de noviembre de 2022.
El brote se diseminó rápidamente por la costa y a mediados de marzo ya se habían encontrado al menos 100.000 aves salvajes muertas, pertenecientes a 24 especies, algunas de ellas amenazadas, según ha detallado el equipo de Gamarra, que es investigador del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa
El virus causó la muerte del 20% de los pelícanos de las áreas marinas protegidas de Perú. Gamarra, en diálogo con El País, subraya que las cifras totales serán muy superiores, porque sus estimaciones no incluyen lo ocurrido fuera de las áreas protegidas, donde las muertes podrían haber alcanzado el medio millón.
“El virus se ha propagado por toda Sudamérica. Y ya no son solo aves, sino que son miles y miles de lobos marinos muertos desde la costa del Pacífico al Atlántico. La situación se puede poner más delicada con la nueva migración de aves que dentro de poco se iniciará. Podría ocurrir una recombinación del virus y quizás hablemos de una segunda ola en Sudamérica”, alerta Gamarra.