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Juan Ramón Carrasco ya no es más el técnico de Nacional. El jueves quedó desvinculado después de una reunión que mantuvo con Ricardo Alarcón. El presidente resolvió seguir la línea de opinión de la mayoría de los integrantes de la comisión directiva, que no estaban de acuerdo con la permanencia del entrenador. Uno de los detonantes fue la mala relación que el técnico tenía con varios jugadores.

En la reunión mantenida entre Alarcón y Carrasco se acordó realizar este viernes una conferencia de prensa para anunciar la noticia. En la misma, ambos protagonistas se iban a dar un abrazo y terminar el vínculo de la mejor manera. Al menos, pour la gallerie. Pero el técnico no aceptó y decidió llamar él solo a una rueda de prensa para este viernes a la hora 12 en el hotel Palladium.

Según informaciones recabadas por El Observador, en la conferencia Carrasco hablará de todo lo bueno que pasó durante su ciclo de ocho meses al frente del plantel principal. El crecimiento del padrón social, la cantidad de palcos que se vendieron en este tiempo, los juveniles que se potenciaron y obviamente, el título de campeón uruguayo que conquistó hace una semana.

Los candidatos para sustituirlo son dos: Gerardo Pelusso, entrenador que se fue por decisión propia después de ganar el Uruguayo 2008/2009 y que está sin trabajo tras terminar su vinculación con Universidad de Chile, y Martín Lasarte, quien fue campeón Uruguayo con los tricolores en la temporada 2005/2006 y actualmente fue desafectado de Real Sociedad.

Se veía venir
En su edición del lunes pasado El Observador informó que el entrenador estaba más afuera que adentro del club, si bien le quedaban seis meses más de contrato que él quería completar y así lo confesó en una entrevista que brindó esta semana a Sport 890: “Si Alarcón quiere que me vaya no es por él, él desearía que me quede de por vida en Nacional”.

Alarcón se quedó con la última palabra después de sondear a los distintos estamentos del club. Finalmente, el presidente prefirió seguir la línea de la mayoría de sus compañeros de directiva, que preferían el cese del DT campeón uruguayo. “Nos hemos tomado un tiempo para resolver cosas sin equivocarnos. Es una etapa de evaluación que incluye al cuerpo técnico”, señaló Alarcón después del título que logró Nacional. Una prueba de que el camino no estaba lleno de rosas para Juan Ramón.

La forma de ser de Carrasco, su carácter difícil, es lo que perturbó dentro de la institución y que generó su mala relación con los futbolistas. Hay varios que no querían seguir trabajando a sus órdenes. Horacio Peralta ya lo reconoció públicamente, y otro futbolista consultado fue gráfico: “Hay un pueblo que se va si Carrasco sigue”.

El presidente comentó en su círculo íntimo hace un mes que si Nacional era campeón le iba a sugerir a Carrasco que diera un paso al costado, porque consideraba que era lo mejor.

La decisión no fue fácil para Alarcón. No es común despedir a un técnico campeón. Desde que asumió como presidente a fines de 2006, pasaron por Nacional cinco técnicos y hasta el momento solo dos habían sido cesados: Daniel Carreño, después de un mal comienzo de 2008, y Luis González, tras una situación similar en 2010.

Se complicó el pase del Morro
En otro orden, si bien Nacional ya llegó a un acuerdo con Atlético Paranaense por la transferencia de Santiago García, el pase se complicó porque el representante del jugador, Daniel Fonseca, no está de acuerdo en que el goleador continúe su carrera en el fútbol brasileño.

Nacional expresa que la venta del Morro es un buen negocio para la institución porque le dejaría, como mínimo, US$ 5 millones, ya que vende un 50% ahora y un seguro mínimo por el otro 50% si Paranaense lo transfiere.

Pero Fonseca, que el jueves se reunía con dirigentes albos, prefiere hacer él la transferencia al fútbol italiano, salvo que el pase a Brasil lo conforme económicamente.

Por Coates, en tanto, surgió el interés de Porto de Portugal.